El director del equipo Lizarte, Manolo Azcona, no tiene más que palabras de elogio para su pupilo. «Han pasado grandes corredores por mis equipos, pero creo que este supera a todos en potencial. Nunca se sabe hasta dónde puede evolucionar un corredor, pero Andrey apunta muy alto. He tenido a corredores que arrasaban y no evolucionaron, y otros como Joseba Beloki no eran nada del otro mundo y luego han llegado al podio en París. Nunca se sabe. Pero a su extraordinaria condición física hay que sumarle que es listo. Creo que llegará a algo».
«Además es un bendito para todo. Los fenómenos son buenos en todo, y este chaval es obediente, respetuoso, trabajador, organizado... y todos le quieren a morir por su compañerismo y amabilidad. Da las gracias siempre a los compañeros, y hasta ha solido comprarles pastas y pasteles para celebrar un triunfo».
«Tiene muy claro que quiere ser profesional, y por eso no le cuesta sacrificarse. Quiere correr el Tour algún día. En cuanto llegó a Pamplona se aclimató perfectamente. En dos días era ya como de casa con los amigos, y salía a entrenar sólo. Enseguida se buscó sus recorridos, por Roncesvalles, por Estella... se buscó la vida sin hacer ruido».
«Sé que este va a ser el último año que le voy a tener en el equipo, porque está demostrando un nivel que le hace merecedor de dar el salto. Ya hay varios equipos que se han interesado por él, y tenemos cosas avanzadas. Se trata además de equipos buenos, del Pro Tour, y estoy seguro que en 2009 le vamos a ver en la máxima categoría del profesionalismo».