Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | 9 julio 2009

Local

Estás en: diariovasco.com > Local
IMANOL QUEREJETA PSIQUIATRA
«El primer paso para ser feliz es aceptarse uno a sí mismo tal como es»
30.03.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«El primer paso para ser feliz es aceptarse uno a sí mismo tal como es»
- Con la que nos está cayendo, resulta que nos declaramos felices, y más que los del entorno.
- Cada uno entiende de manera distinta qué es la felicidad, y por desgracia hay muchos vascos que no están tan preocupados por «la que está cayendo». Cada vez hay más personas que cultivan el individualismo y que invierten poco tiempo en debates ideológicos. Estas personas disfrutan del nivel de vida de nuestro entorno sin hacerse más preguntas. Hay una desmovilización de la ciudadanía que me preocupa. No sé si es porque quienes deberían de guiarla no les ofrecen mucha confianza, o porque la calidad de algunas catástrofes es tan grande que abstraerse, o pasar, es un ejercicio de supervivencia. Pero entre los vascos hay cada vez más demanda de asistencia psicológica o psiquiátrica.
- Nos declaramos «queridos» por nuestros seres cercanos: incluso estamos más satisfechos del amor que de la salud.
- No es lo que yo percibo en mi entorno, quizás por mi profesión, pero veo a muchas personas cuyos problemas emocionales tienen que ver con la soledad y con lo efímero de muchos afectos. Muchas relaciones se establecen por intereses muy primarios. Hoy en día se dice que los afectos son muy intensos, pero saltan al primer contratiempo. Hasta en el ámbito de las relaciones entre los hijos y sus progenitores se ve con frecuencia que los segundos delegan en todo aquél que se pone a tiro: la escuela, los abuelos, los vecinos o el club. Eso mantiene una posición pero no siempre afecto.
- En cuanto a nivel social, los estudios dicen que a menos dinero, menos felices. ¿Al final el dinero sí hace la felicidad?
-Hay quien dice que el dinero no hace la felicidad porque «la compra hecha». No estoy del todo de acuerdo. No pasar necesidad es una fuente de felicidad para muchas personas, pero no lo es todo. Muchas personas bien conocidas con grandes fortunas no han sido felices porque esa fortuna ha sido objeto de deseo de quienes se les han acercado y luego no han sido nada sin su riqueza. En esta vida es deseable pasar algún tipo de necesidad porque eso te hace crecer, te enseña a afrontar las cosas, a ser solidario y a apreciar lo que tienes sin avasallar a los demás.
- Dice un estudio que los 44 años es el momento peor. Curiosamente los más jóvenes y los más viejos serían los más felices.
- En la franja de edad entre 45 y 55 años se dan muchos cambios. El primero: es frecuente la aparición de enfermedades graves. El segundo, en esa edad nuestra situación en el mundo cambia. En el ámbito laboral empezamos a sufrir con la realidad de que somos sustituidos. En el ámbito personal se empiezan a hacer patentes los signos del envejecimiento. Esta época es especialmente difícil en las mujeres con todo lo que se asocia a la menopausia. Los hombres solemos hacer esfuerzos por disfrazarnos de lo que no somos, es decir, unos jovencitos. Tercer cambio: los que no tienen familia se encuentran ante las últimas posibilidades de ordenar su vida; y los que la tienen, especialmente hijos, tiene que hacer verdaderos ejercicios para equilibrar sus propias costumbres con las nuevas (permanencia hasta los 30 y tantos en casa incluída). Es la etapa de la vida donde el ejercicio de adaptación es más difícil y exigente. De ahí que la frase que más oigo en esta franja es la que empieza: «Quién me habrá mandado a mí....».
- Pero...
- ...pero no estoy de acuerdo con que los más viejos son más felices. Hay un cambio social: por una parte se les exprime hasta después de la jubilación y por otra se les orienta hacia la necesidad de ser cuidados por extraños. Los más jóvenes, en nuestro entorno, sí están hoy en una posición más favorecida.
- O sea que para ser feliz...
- La llave es estar a gusto con quien eres y con lo que eres sin renunciar nunca a mejorar.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Comparte esta noticia

¿Qué es esto?

Vocento
SarenetRSS