PAMPLONA. El coordinador de Aralar en Navarra, Txentxo Jiménez, pidió ayer a IU que en la reflexión «que tendrá que hacer» en este periodo post electoral considere «la invitación» de sumarse a Nafarroa Bai.
Según Jiménez lo que IU defiende «encaja en un 95%», en el proyecto de NaBai. Asimismo considera que pueden sumarse a la coalición otros nuevos sectores sociales y aquellos que, tras el fallido proceso de este verano para un Gobierno de progreso en Navarra, «han quedado formalmente fuera» del PSN.
Esta apertura de NaBai forma parte del proceso interno que a juicio de Aralar tiene que seguir la coalición. Proceso en el que considera necesario «poner orden, fortalecer las estructuras internas y hacer de ella, de la coalición, un elemento más consistente» para incidir en la sociedad.
Jiménez señaló en una conferencia ofrecida ayer en Pamplona que desde la precampaña de las autonómicas de mayo de 2007 el trabajo de NaBai ha sido sobre todo «hacia el exterior» y que ahora es momento de «reflexiones y decisiones internas» para «consolidar el proyecto, la estructura y organización», una carencia a la que atribuyó las últimas diferencias con Batzarre.
El coordinador de Aralar aprovechó la conferencia para referirse a la actividad institucional y al «pacto» UPN-PSN, un entendimiento este último del que, sin embargo, opina que «no hace desaparecer las necesidades y problemas sociales que hasta ahora les diferenciaban». Calificó, por ello, de «virtual» el entendimiento entre regionalistas y socialistas, a pesar de que al mismo tiempo apuntó que este entendimiento puede dejar «absolutamente descafeinadas» iniciativas parlamentarias de la oposición relativas a cuestiones como el aborto, el euskera en la zona mixtA o el derecho a la vivienda.
Problemas con UPN
Por otra parte, acerca de los ayuntamientos, Txento Jiménez mostró su «preocupación» por «la indefinición» del PSN y denunció que en aquellos consistorios donde las fuerzas progresistas llegaron a acuerdos de gobierno UPN practica el «juego sucio» y «se niega en la práctica a reconocer las alcaldías de NaBai», un actitud que para Aralar supone «no respetar las resultados electorales» y cuya pretensión es «echar abajo» los cambios políticos ocurridos.
El coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta, se refirió también a cuestiones de ámbito estatal, entre ellas las conversaciones con distintos partidos en torno a la formación de los grupos del Congreso siempre con «el principio fundamental» de que «la voz propia de Navarra en Madrid es Nafarroa Bai». Comentó asimismo que será la permanente de la coalición el órgano que decida sobre el voto en la investidura de José Luis Rodríguez Zapatero, algo que todavía no ha hecho oficialmente aunque la negativa de NaBai a apoyar a José Bono a la del Congreso pueda obrar como pista sobre lo que decirá.
Respeto a la diferencia
Zabaleta adelantó, además, que Aralar actuará «siempre en defensa de la pluralidad», entendida ésta como «el respeto a la diferencia» y no como la búsqueda del mínimo común, lo que «sería empobrecedor». Defenderá, asimismo, «el derecho a decidir, única expresión democrática de los derechos históricos y de los fueros», por lo que, en su opinión, «adolecen de rigor técnico y calidad democrática» las posturas contrarias.
En relación con ETA el dirigente abertzale reiteró, de una parte, su exigencia de un «cese unilateral en el uso de la violencia sin condiciones ni contraprestaciones» y, de otra, señaló a Batasuna y ANV, y a PP y PSOE, que la defensa de los derechos civiles y políticos requiere «por coherencia» defender los derechos humanos, pero que defender los derechos humanos también requiere defender los derechos civiles y políticos. «Nadie nos va a conseguir la paz mas que nosotros mismos», afirmó Zabaleta, quien precisó que Aralar quiere «un futuro con todos», lo que abarca a «presos de ETA y de la dirección de Batasuna» así como a «personas que hoy deben ir escoltadas y las víctimas». EFE