SAN SEBASTIÁN.DV. Dice el refrán que tras la tormenta viene la calma. Aunque, según los pronósticos, parece que la tregua climatológica no durará demasiado. Este fin de semana se anuncia a salvo de lluvias, que el lunes pueden volver a visitarnos, por lo que despediremos el mes como lo hemos vivido en su último tramo: con el paraguas en la mano. Los incesantes chubascos han marcado la parte final de este marzo, lo que ha propiciado las quinielas para convertirla, aunque no lo tendra fácil, en el más lluvioso desde que se tienen registros. El récord dependerá de la intensidad de los chubascos, si es que los hay, hasta las 24.00 horas del lunes.
De momento, y a falta de tres días para que finalice, este marzo ya ha ganado medalla. El color del metal depende de la zona de Gipuzkoa en la que reparemos. Según los datos facilitados por Margarita Martín, directora del Centro Meteorológico del País Vasco, hasta las 8 horas de ayer en el Observatorio de Igeldo se habían recogido 213 litros por metro cuadrado, una cifra digna de la medalla de bronce si se analizan los registros desde 1928. La plata no está tan lejos. Martín explica que se sitúa a tan sólo 6 litros del segundo dato, los 218, 9 l/m2 contabilizados en 1985, «que puede rebasar fácilmente esta semana». El marzo más lluvioso fue el de 1975, con 234 l/m2.
Los 346 l/m2 recogidos en la presa del Añarbe lo convierten en el segundo más húmedo desde 1971. El récord es también para 1975, con 416 l/m2. En el observatorio de Hondarribia se han contabilizado 252 l/m2, el quinto más lluvioso desde 1956. Muy cerca se sitúan 1985 (259 l/m2) y 1960 (262 l/m2). Para Martín, más difícil será alcanzar los registros de 1975 (277 l/m2) y 1978 (307 l/m2).
El interior del territorio arroja también datos muy altos, como los 273 l/m2 recogidos en Zumarraga, «que lo consideramos el más alto de las localidades habitadas de Gipuzkoa».
Las lluvias dieron ayer un respiro, lo que posibilitó que el funcionamiento de los embalses - en Urrunaga cerraron las compuerta- y los ríos vayan, poco a poco, recobrando la normalidad.