madrid. Las fuerzas minoritarias del Congreso reclamaron ayer al PSOE flexibilidad en la interpretación del reglamento del Congreso. Desean escapar del Grupo Mixto y, en los últimos días, se han enfrascado en un cruce continuo de conversaciones y tentativas de alianzas para ganar peso en una cámara en la que la única representación visible corresponde a PP, PSOE y los nacionalistas de PNV y CiU. Los socialistas no prometen nada, pero tampoco verían con malos ojos la creación de un grupo a su izquierda.
Blanco se reunió ayer con los portavoces de ERC, IU-ICV, BNG, Coalición Canaria, NaBai y UPD para negociar la composición de los órganos de gobierno de Congreso y Senado. Pero, en realidad, había poco que hablar. La mayor parte de ellos -en total suman once diputados- se mostraron poco dispuestos a apoyar la candidatura de José Bono a la presidencia de la Cámara baja. Sin embargo, el PSOE aspira a contar con el respaldo, más que suficiente, de CiU y PNV a cambio de sendos puestos en la Mesa y otras prebendas institucionales.
La existencia de otro grupo parlamentario le sería útil, en todo caso, más a largo plazo. En pleno, las iniciativas salen o no adelante en función del número de diputados que las apoyan. Pero hay muchas decisiones en un parlamento, como la creación de comisiones, la reunión de la junta de portavoces, o la celebración de determinados debates, que están condicionadas a la proposición de dos o más grupos de la Cámara.
Al PSOE no le vendría mal, además, contar con un grupo progresista que apoye iniciativas relativas a «extensión de derechos» a las que quizá los nacionalistas, más conservadores, serían reticentes.
El grupo más factible, a priori, sería el formado por ERC, IU-ICV y NaBai. Los tres sumarían los requisitos elegidos por el reglamento porque alcanzan el 5% del voto en España. Sin embargo, la representante de la formación navarra, Uxue Barkos, advirtió de que no tiene ninguna urgencia y avisó de que sólo se sumará al equipo si existe en él coherencia ideológica. Barkos anunció además que su formación no apoyará la designación de Bono como presidente del Congreso por su «falta de sensibilidad hacia la realidad plural de la sociedad que ha venido demostrando». COLPISA