SAN SEBASTIÁN.DV. Los turistas no desbordaron Gipuzkoa en Semana Santa como ocurrió el año pasado y los hoteles no pudieron colgar el cartel de completo. El mal tiempo desanimó a última hora a muchos visitantes procedentes de territorios limítrofes que suelen acercarse en esas fechas a pasar el día en zonas costeras tradicionales, como Donostia, Zarautz o Hondarribia y adelantó el regreso de muchos turistas. Así, las pernoctaciones descendieron un 10% con respecto al año anterior, mientras que los agroturismos rozaron el 90% de ocupación. En el otro lado de la balanza, las grandes superficies comerciales y los museos han vivido una gran afluencia de gente, sobre todo a partir del Viernes Santo, cuando la metereología mostró su peor cara.
Juan Ramón Apezetxea, gerente de la Asociación de Empresas Hoteleras de Gipuzkoa (Aspagi), cifra la ocupación hotelera registrada el jueves y el viernes en el 92%, para descender el sábado hasta el 70%. El domingo los números cayeron hasta el 40% habitual en este día. Hay que tener presente que en muchas comunidades el Lunes de Pascua no era día festivo. En cifras globales, y en comparación con 2007, la ocupación hotelera se ha reducido en un 10%. La estancia media ha sido de dos días, cuando lo normal en estas fiestas es de tres días por lo menos. Muchas reservas se anularon a partir del sábado y algunos turistas optaron por adelantar su vuelta a casa a consecuencia del mal tiempo.
No obstante, Apezetxea apunta que el día realmente malo fue el Sábado Santo. «Ya preveíamos que este año podía ser peor porque coincidía con la temporada de ski y podía restarnos posibles visitantes. Nuestras previsiones se han cumplido el Jueves y Viernes Santo, con un 92% de ocupación, pero el sábado, que debía haber sido un día de ocupación alta, cayó hasta el 70%. El mal tiempo ha influido en muchas anulaciones de reservas y en que el turista de última hora tampoco haya venido».
A pesar de que la Semana Santa se extendía hasta seis días este año, el sector hotelero no se ha beneficiado de ello. «El mal tiempo ha tenido mucho que ver, porque con sol estoy seguro de que hubiéramos llenado desde el jueves hasta el sábado, y el miércoles hubiésemos mejorado las cifras. El Lunes de Pascua casi nos perjudicó que fuese festivo, porque al ser día de labor en otras comunidades perdimos al turista y la ocupación de empresa».
Salvan los agroturismos
El turismo rural no ha resultado tan afectado y ha saldado positivamente la Semana Santa. Los agroturismos y casas rurales de Gipuzkoa han presentado una ocupación del 86%, según señala Agustín Linazasoro, presidente de Nekazalturismoa, organización que agrupa a más de cien de estos establecimientos en el territorio.
«Representamos una realidad diferente al de un hotel. Nuestro visitante es fiel y, además, al haber tanta demanda, las plazas se reservan con antelación. El agroturismo es un objetivo de ocio en sí mismo, no un sitio donde pernoctar y decidir qué actividades puedes hacer en función del tiempo. Por eso, el mal tiempo no nos ha afectado», afirma Linazasoro.
La zona del Bidasoa ha sido la que más alto porcentaje de ocupación ha registrado, con un 93%, seguido por Donostialdea (90%), Tolosaldea (88%) y Goierri (83%). Entre los visitantes, los catalanes siguen siendo mayoría, ya que uno de cada tres huéspedes procedentes de esta comunidad. Les siguen después madrileños (15%) y vizcaínos (10%).
La hosteleria
El sector hostelero sí ha sufrido más directamente la influencia del mal tiempo, como confirma Mikel Ubarrechena, presidente de la Asociación de Empresarios Hosteleros de Gipuzkoa. «La Semana Santa ha sido bastante más baja de lo previsto. Ha sido la peor de estos últimos cinco años. La gente se ha marchado antes de tiempo y los visitantes de cerca no han venido. No sé si debido al mal tiempo o a la situación económica. Esperábamos paliar con la Semana Santa el mal invierno, pero no ha sido así. La gente va cambiando sus hábitos a la hora de gastar el dinero y a lo mejor nosotros debemos adaptarnos e innovar».
Según apunta Ubarrechena, el sector ha caído un 40% con respecto a la Semana Santa del año pasado, aunque hubo zonas en las que este descenso fue menos acusado. «En las zonas de litoral, que son las que más tirón tienen, se ha bajado en torno al 30%. En Donostia se trabajó bien por el día el jueves y el viernes, pero por la noche ha sido un desastre total. Los únicos que han salvado algo la cara son los hosteleros de la Parte Vieja durante el día y los de los centros comerciales. Lo que está claro es que hasta el Puente de Mayo nos espera una dura travesía».
Zarautz y Hondarribia, dos de los termómetros turísticos del territorio, han salvado los muebles como han podido. Imanol Lasa, concejal de Turismo de Zarautz, destaca la afluencia de gente que ha tenido la Feria de la Cerveza. «Ha sido importante, porque ha sido un complemento para la hostelería tradicional. Los agroturismos y las plazas hoteleras han rozado el lleno, aunque es cierto que el mal tiempo ha afectado sobre todo a los establecimientos con terrazas». El descenso de turistas se notó en las visitas a la oficina de turismo de la localidad, ya que las consultas descendieron de las 1.823 de 2007 a las 1.457 registradas este año.
Desde la Oficina de Turismo de Irun-Hondarribia, su directora Cristina Gutiérrez, subraya que «el agroturismo se ha mantenido, aunque los bares no han registrado el lleno que suele darse con el buen tiempo. También creo que muchos turistas de cerca, al ver el tiempo, se habrán decantado por el esquí». Algunos establecimientos hosteleros apuntaban que, aunque en las barras notaron menos clientes, los ingresos fueron mayores en los servicios de comedor.