san sebastián. dv. La construcción de la residencia para investigadores proyectada en Rozanés se pondrá en marcha a partir de verano con una duración de 18 meses y un coste aproximado de 8,1 millones de euros. Será la Sociedad de Fomento del Ayuntamiento la encargada de costearla ante la negativa del Gobierno Vasco de financiar el proyecto al no considerlo «prioritario», según trasladó ayer el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza.
El proyecto, aprobado por todos los grupos municipales, tiene como objetivo «resposicionar la ciudad con el mundo científico local» a través de una política innovadora de «acogida» de investigadores que se desplacen a la ciudad. El concejal de Fomento, Enrique Ramos, destacó que «no se trata únicamente de un edificio, sino de un polo de conocimiento y sabiduría». Asimismo, se pretende crear un servicio complementario para facilitar la llegada a la ciudad de estos investigadores y asesorarles sobre la escolarización de sus hijos o el acceso a un trabajo por parte de sus cónyuges durante su estancia en la capital guipuzcoana.
La estancia de estos visitantes se fijará entre 12 a 18 meses y la renta de los 80 apartamentos se situará entre los precios de las viviendas en alquiler que ofrece el mercado libre y los pisos de protección oficial. Según apuntó Ramos, el proyecto surge de «una necesidad que hemos visto con el tiempo». Así, indicó que «los centros de investigación se han triplicado y actualmente entre 1.400 y 1.500 personas se dedican a la investigación en la ciudad». n