Según esta fuente, los puertos más afectados fueron los vizcaínos de Ondarroa y Bermeo, en el primero de los cuales las olas saltaron por encima del dique y arrasaron la cubierta de cobre del edificio de los carros varaderos y perforaron dos grandes agujeros por los que entró agua que inundó toda la planta baja del edificio y destrozó un gran transformador.
El golpe de mar también afectó los cuadros de maniobra y a los almacenes de material, además de dañar la zona de motores de los cabrestantes de los carros.
Esta situación provocó una gran avería que originó un corte del suministro eléctrico en la zona del puerto más próxima a este punto, a los carros varaderos. El servicio aún no ha podido ser restablecido, aunque se espera reponer provisionalmente el suministro con grupos electrógenos.
En Bermeo ha desaparecido los restos de espaldón del último tramo de esta infraestructura de abrigo y de parte del pretil del dique de la zona anterior, aunque también hay daños parciales en pantalanes, amarres y servicios de iluminación, además de varias embarcaciones hundidas.
En Gipuzkoa, el puerto de Zumaia ha registrado daños en el pavimento y en la parte superior del espaldón, además de algunos pequeños desperfectos en la urbanización del paseo Julio Beobide.
En el puerto de Orio también se ha roto la parte superior del espaldón, hay algún pequeño socavón en el núcleo del dique y la escollera de encauzamiento de la ría en el lado interior del dique está movida, mientras que en el contradique de la margen derecha se han producido huecos en tres zonas.
Por último, el temporal ha hecho desaparecer varias farolas del puerto de San Sebastián, además del cartel de información y papeleras.
La pasarela del náutico también ha resultado dañada y presenta tablas levantadas.