ONDARROA. DV. Los pescadores de bajura de Gipuzkoa celebraron ayer una asamblea en Hondarribia en el que rechazaron la decisión adoptada por la Interfederativa de Cofradías del Cantábrico de expulsarles por no respetar el límite de capturas de verdel, al defender tasas semanales y no diarias para paliar las jornadas en que no pueden faenar.
Los arrantzales guipuzcoanos, que han recibido asesoría jurídica para analizar las medidas impuestas contra ellos por la Interfederativa de Cofradías del Cantábrico, concluyeron que «no existe base jurídica que nos impida pescar el cupo semanal o descargar en otros puertos. No existe ninguna ley que nos impida pescar los 120.000 kilos semanales de cupo. Madrid siempre ha permitido pescar ese cupo semanal».
Tras la asamblea de ayer tarde, un total de 12 barcos gallegos y otros 9 de Vizcaya, los considerados como más grandes de cerco, mostraron su apoyo a la Federación de Cofradías de Gipuzkoa, con lo que al final todo quedaba clarificado como un conflicto entre los barcos grandes de cerco contra los pequeños de anzuelo.
Ahora, a los arrantzales de nuestra provincia lo único que les preocupa es el intento de la Interfederativa de cerrar los puertos de Vizcaya, Cantabria y Asturias, en los que el verdel puede estar próximo a sus costas. Igualmente, entre las medidas adoptadas contra ellos se establece el recomendar a sus buques que no vendan verdel en los puertos de Gipuzkoa y el que las plantas congeladoras no compren las capturas de esta especie a pesqueros guipuzcoanos. Entre los arrantzales se mantenía la opinión de que «todas estas medidas contravienen la libre circulación de empresas, personas y capitales y carecen de base jurídica».
Sin estatutos
El presidente de la Federación de Cofradías guipuzcoanas, Jaime Tejedor, criticó que la Interfederativa de Cofradías del Cantábrico tache de «no cumplidores» a los arrantzales guipuzcoanos «cuando no hemos firmado nada para incumplir nada». En cuanto a lo de expulsar, no sé de qué, cuando la interfederativa carece de estatutos y no se puede expulsar de algo que no existe. Además, a día de hoy, no tengo ningún documento oficial en el que se me comunique lo que sale en los medios», indicó.
Para el representante de los pescadores de bajura de Gipuzkoa, la Interfederativa se ha dejado guiar por «la sinrazón», por lo que advirtieron de que «si para ellos prevalece la imposición, nosotros trataremos los temas desde la perspectiva del diálogo». Además, afirmó que «queda fuera de lugar» el «boicot» promovido por Vizcaya, Galicia, Asturias y Cantabria, que decidieron «vetar» a Gipuzkoa en la venta del verdel. «Tampoco nada de esto tiene base jurídica, y es la pataleta o la rabieta del niño que, cuando no tiene capacidad legal para actuar, salta a los medios y no va directamente a la parte a la que debía comunicarlo», explico. Tejedor aseguró que, en ocasiones «más vale andar solo que mal acompañado» y advirtió de que Gipuzkoa «ya es mayorcito de edad, y sabe andar solo, porque mayoritariamente ha andado solo para beneficio de otros».
El presidente de la Cofradía de Hondarribia, Norberto Emazabel, negó que la flota guipuzcoana esté capturando por encima de los 120.000 kilos a la semana. «Si se sobrepasa esa cifra se hace un trasvase de capturas a otro barco que no haya alcanzado el cupo». Explicó que «un 90% de la flota guipuzcoana es de cerco», frente a las de otros territorios y comunidades cantábricas que son mayoritariamente de anzuelo, lo que les permite salir a faenar con peores condiciones meteorológicas, mientras que los barcos de cerco tienen que permanecer en puerto con los temporales. «En muchos días con temporal los de anzuelo han podido salir a faenar y nosotros no».
Emazabel señaló que «la pesca de la anchoa lleva cerrada tres años, y a algo tendremos que dedicarnos», señaló.