Hondarribia es la excepción que confirma la regla. El banco móvil en Euskadi está moribundo, pero el club de Hondarribia Arraun Elkartea sigue apostando por la modalidad olímpica y forma a los chavales en los distintos botes que lo componen en categoría masculina y femenina.
El encargado de dirigir y coordinar todo ese trabajo es Josema Arrizabalaga. Un histórico del club que introdujo el banco móvil en la ciudad costera hace muchos años y que sigue a pie del cañon con la ayuda entre otros del técnico, histórico, olímpico y gran remero en el banco móvil el oiartzuarra Joserra Oiarzabal. «En Hondarribia vivimos un momento dulce, por los resultados de la trainera, que ayudan mucho, por el apoyo municipal y por las instalaciones. El pueblo siempre ha estado con el remo y, además, tenemos una buena organización en categorías inferiores».
«Sumando todas las categorías contamos con un centenar de jóvenes. Aquí tenemos que invertir en las dos traineras y también en las categorías inferiores que se dedican al banco móvil. Hay que moverse mucho».
«Echamos de menos competencia. Hubo regatas en Orio, en las que toda la tanda la completaban botes de Hondarribia. Si los clubes guipuzcoanos no apoyamos esas regatas lo que vamos hacer es destrozar nuestra Liga y el banco móvil. Es penoso que los clubes guipuzcoanos no acudan a la Liga Guipuzcoana, por mucho que se critique el campo de regatas de Orio. Es lo que tenemos. El cierre de Legutiano no afecta especialmente a Hondarribia, ya que nosotros hacemos mucha parte de la temporada en Iparralde, donde hay muchas regatas en campos buenos y de un nivel aceptable, con competencia, y en un radio de kilómetros cercano. Lo más lejos que vamos es a Burdeos», señala.
«A nivel de España -finalizó- catalanes y andaluces trabajan bien el móvil. Tienen mucha gente y de mucha calidad, algo que aquí no sucede ahora».