Desde Adepo señalan que el tema central de su propuesta es «la necesidad de recuperar la ilusión». Insisten en que «tenemos que recuperar entre todos el espacio público, eso que en las Normas Subsidiarias ni se intuye. ¿Dónde jugarán los niños o se reunirán los vecinos en el futuro barrio de los Salesianos? Ahí está la idea que nos anima: la construcción de una población que nos haga más autónomos, que nos permita dirigir nuestras propias vidas, que nos permita estar bien, que nos haga ser mejores. Lo común como horizonte. La apuesta es por un pueblo con varios lugares centrales, reforzando los grandes equipamientos que ya tenemos, de manera que puedan organizar los barrios alrededor suyo, e incluyendo equipamientos para uso exclusivo de los vecinos, gestionados por ellos, y que den la oportunidad, entre otras cosas, de reunirse y decidir». Entienden que para tener un pueblo así hace falta un compromiso unánime.
«Ya se entrevé que la tarea Municipal es ineludible: han de informar, hacer de enlace, y respetar las decisiones, incluirlas en su tarea. Participación ciudadana».
Se resume en tres reivindicaciones.
Por un lado, la revalorización del entorno, tanto en parámetros de entornos naturales, como de disfrute y esparcimiento. Fortalecimiento e integración del primer sector (agricultura y ganadería) a pequeña escala (incluso a escala doméstica). Diseño del paisaje desde criterios ecológicos, ambientales, sociales y estéticos. Recuperación del camino del Plazaola y de una red de senderos que una con las poblaciones limítrofes.
La segunda reivindicación que plantean es un espacio urbano accesible de manera individual, con equipamientos poblacionales de alto valor social.
Por último, una estructura del pueblo en barrios, que incluya equipamientos vecinales para asambleas con poder de decisión y en relación con una Oficina municipal para relación/coordinación.