san sebastián. DV. Para hacer frente a las consecuencias de la desaceleración económica desatada por la fuerte crisis hipotecaria surgida en EE UU, el Banco Guipuzcoano ha optado por la prudencia y puesto en marcha un nuevo plan estratégico, denominado Proa al 10, que limita la concesión de créditos y prima la lucha contra la morosidad así como el fortalecimiento de la liquidez ante las turbulencias de los mercados. El plan, que tiene esta vez carácter bianual, contempla una previsión de aumento del beneficio neto del 5,7% para este año y del 6,5% para 2009, en que prevén alcanzar los 65 y 69,2 millones de euros, respectivamente; objetivos más modestos que en años anteriores dada la actual situación de la economía. Al final del plan el aumento de beneficios previsto es del 12,5%.
El anuncio fue realizado por el presidente del Banco Guipuzcoano, José María Aguirre González, y el director general de la entidad, Juan Luis Arrieta, en la rueda de prensa previa a la junta de accionistas que se celebró ayer en San Sebastián, adelantada al viernes para no coincidir con la jornada de reflexión electoral. Ambos destacaron también que el anterior plan estratégico trienal (2005-2007), 007-Banca en Acción, «cumplió prácticamente todos sus objetivos con un año de anticipación y hubo que corregirlos al alza tratando de ser más ambiciosos».
Asimismo, a propuesta del consejo la junta de accionistas aprobó el pago de un dividendo total de 0,1875 euros para las acciones ordinarias. Como ya se abonó el pasado 11 de octubre seis céntimos a cuenta, el 7 de abril próximo se pagará un dividendo complementario de 0,1275 euros por acción. Los accionistas aprobaron igualmente delegar en el consejo de administración la facultad de ampliar el capital social y adquirir acciones propias de la entidad.
Cese de Muguruza
El presidente del Banco Guipuzcoano informó del cese por razones de edad, en cumplimiento de los estatutos, de José María Muguruza como vicepresidente y consejero de la entidad. Aguirre González le agradeció su dedicación y trabajo, y calificó de «magistral» su actuación en defensa del banco en 1992 frente a los intentos de Mario Conde, entonces presidente de Banesto, por absorber al Guipuzcano.
Respecto al nuevo plan estratégico, Aguirre González explicó el nombre Proa al 10 en el intento de llegar a 2010 con un exigente ritmo de crecimiento, pese al panorama existente, y alcanzar un 10 en excelencia en los servicios prestados a los clientes. «La crisis financiera forzosamente se traducirá en una crisis real de la economía - 'no será una recesión', aclaró- y afectará a todos los sectores en todos los países del mundo».
El encargado de detallar el contenido del citado plan fue Arrieta, quien de entrada puso de relieve que «no se conoce el volumen exacto de las dos crisis, ni la financiera ni la inmobiliaria, y por ello no se puede prever su duración». Como principales líneas de actuación de Proa al 10 citó: la limitación del crecimiento del crédito; la lucha contra la morosidad, que subió del 0,5% al 1,2% el pasado año; la congelación de la apertura de nuevas oficinas, aunque se acaba de abrir la de Viladecans (Barcelona); ajustar -«no reducir», precisó- la plantilla a las nuevas necesidades y objetivos y «poner a la gente donde pueda dar más juego», y la reducción de gastos generales.
Otras líneas de actuación pasan por racionalizar la red de ventas con un plan de mejora de eficiencia en oficinas; racionalizar igualmente la actuación de los servicios centrales, tanto en productos como en servicios, y perfeccionar la formación del personal.
De igual forma, el director general comentó que «en previsión de una crisis que se veía venir», en 2007 ya habían tomado medidas como la ampliación de capital en junio del pasado año; la ralentización de la concesión de créditos y de las inversiones inmobiliarias, junto con la apuesta por la construcción de obra civil; el abandono de las inversiones en Bolsa, y la reducción de la cartera de participaciones permanentes en un 60%.
Entre las previsiones del nuevo plan destaca la reducción del margen de explotación en casi un 5% en el primer año y de un 3% en el segundo. «El beneficio no crece al mismo ritmo que antes y no puedes cargar más a los clientes -explicó Arrieta-, por lo que tendremos dificultades para mantener el margen de explotación del pasado año, que creció un 32%, el mayor éxito del ejercicio». Tras advertir que «tenemos por delante un horizonte complicado que nos aconseja hacer un gran esfuerzo en dotaciones y provisiones», calificó el plan de «prudente, serio y conservador», que «nos permitirá -auguró- estar en perfecto estado para cuando se estabilicen los mercados financieros y mejore la coyuntura».
«Balance muy saneado»
En cuanto al pasado ejercicio, según su presidente, el Banco Guipuzcoano presentaba un «balance muy saneado» al final de 2007, en el que alcanzó un beneficio de 61,5 millones de euros, con un aumento del 13,2%, datos que ya fueron adelantados el pasado 22 de enero. Aguirre González atribuyó al buen funcionamiento de la red de oficinas el éxito del cumplimiento del plan trienal anterior, durante cuya vigencia fueron abiertas 31 nuevas sucursales, 16 de ellas en 2007. En la actualidad el banco cuenta con 266 oficinas y está presente en todas las comunidades autónomas.
Asimismo, Aguirre González reconoció que el banco ha empeorado en morosidad, debido a las dificultades que encuentran ya los clientes para pagar los créditos hipotecarios. A este respecto, destacó que por este motivo el pasado año el banco llevó a provisiones 69 millones de euros, cifra superior a la del beneficio del grupo, y para 2008 la cantidad destinada a tal fin alcanzará los 42,2 millones.
También puso de relieve que las sociedades participadas del Guipuzcoano -es socio en 121 promociones inmobiliarias para construir 15.400 viviendas en toda España- van bien por dos razones: los socios son constructores de prestigio con amplia experiencia y los terrenos tenían un precio justo y una calificación urbanística aprobada. Y citó un reciente informe de Citigroup sobre la crisis inmobiliaria en España, que sitúa al Banco Guipuzcoano como el que «corre menos riesgo». A este respecto, destacó que la entidad «no ha asumido ningún riesgo ni ha sufrido ninguna pérdida» como consecuencia de la crisis hipotecaria de Estados Unidos.
Marcha en Bolsa
Tampoco se mostró satisfecho Aguirre González con la marcha de la cotización de las acciones del Guipuzcoano en los últimos meses, pues cerró 2007 con un descenso del 11,1%. «Estos dos meses de 2008 transcurridos tampoco nos han sido favorables -el descenso rondaba ayer el 6%- y nuestro único consuelo es que bancos como Santander, BBVA, Popular, Sabadell, Banesto o Pastor tuvieron peor comportamiento que nosotros». Desde la crisis financiera del pasado verano, explicó, en siete meses «sólo 16 empresas cotizadas en Bolsa han mantenido su nivel de cotización y el 88% cotizan hoy peor que en verano».
Por último, a preguntas de los periodistas, Aguirre González volvió a negar un año más que el Banco Guipuzcoano esté en venta o en negociaciones para ser comprado por otras entidades de mayor dimensión. «Son rumores interesados -puntualizó-. El Guipuzcoano es un banco saneado y, claro que puede interesar a otras entidades, pero conmigo no ha negociado nadie, ni nos han hecho ninguna oferta».