ZARAUTZ. DV. El Restaurante Otzarreta acogió en la tarde-noche del martes la gala de entrega de los certificados de Compromiso con la Calidad Turística, en la que fueron reconocidos nueve hosteleros zarauztarras que han desarrollado el pertinente curso de formación, con el objetivo de ofrecer mejores prestaciones a usuarios y clientes. Ése es el propósito de esta iniciativa que se puso en marcha el pasado año en la localidad, a través de la Oficina de Turismo y la Fundación Euskalit: formar a profesionales del sector para dotarlos de mayores argumentos de venta, haciendo así que la calidad sea uno de los valores añadidos del turismo de Zarautz.
A la ceremonia presentada por Joseba Iriondo y presidida por la viceconsejera de Turismo del Gobierno Vasco, Koro Garmendia; el alcalde de Zarautz, Jon Urien; y el concejal de Turismo, Imanol Lasa, acudieron un centenar de personas relacionadas con el sector del turismo. La cita se celebraba por segundo año consecutivo. El pasado año recibieron el distintivo 15 hosteleros.
El primero en recibir el diploma en la gala fue el Gran Camping de Zarautz, con Manolo Villar como representante, quien reconocía la validez del curso para gestionar mejor la instalación. José Mari Mitxelena y su mujer, Elena Aizpurua, del Restaurante Gure Txokoa, afirmaban, a continuación, que han aprovechado el curso «para introducir mejoras, incidiendo sobre todo en la plantilla». Acto seguido, Pedro Sánchez, del Restaurante Izarra, calificaba su experiencia de totalmente positiva, añadiendo que este tipo de cursos son necesarios.
En representación del Restaurante Otzarreta, Gotzone Makazaga remarcó que el curso les ha servido para llevar un mejor control del comedor, la cocina, el almacén... Llegó el turno después para el Restaurante Santa Bárbara, con Oscar Perea como representante. «Teníamos la pequeña ventaja de que el Hotel Zarautz ya tiene la Q de calidad. He tratado de implicar a todo el grupo de trabajadores en el tema de la calidad, ya que es cosa de todos».
Tres agroturismos recibieron también el reconocimiento. La rumana Nori Badea, del Berazadi, afirmó que es consciente de que «el cliente es cada vez más exigente y tenemos que tratar de ofrecer más calidad en nuestros productos y servicios». Begoña Torregaray, del agroturismo Gaiko-Etxe, ubicado en Urteta, dijo que busca que «el cliente se sienta cómodo y en contacto con la naturaleza». Y Guru-tze Itulazabal, del agroturismo Itulazabal, subrayaba la importancia del curso y en especial para ellos la relevancia del tema de la prevención de incendios. Para cerrar la recogida de los diplomas, Pascual Expósito, del bar Itxas-Lur, indicaba que «el curso viene muy bien para mejorar la calidad del local en cuanto al trato con los clientes y los propios trabajadores».
En resumen, satisfacción general de los participantes y de la Oficina de Turismo, por el esfuerzo, dedicación y compromiso mostrado por los citados hosteleros para optimizar sus recursos.