PAMPLONA. El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Tudela decretó ayer el procesamiento de Jaime Giménez Arbe, El Solitario, por el asesinato de dos guardias civiles en Castejón, dos delitos de atentado a agente de la autoridad y un delito de tenencia ilícita de armas. En el auto, el juez acuerda asimismo que Giménez Arbe comparezca el 6 de marzo a las 17.00 horas en el juzgado de Tudela para tomarle la declaración indagatoria, en la que se le comunicará el auto de procesamiento.
La resolución relata que el 9 de junio de 2004, Giménez Arbe circulaba en su vehículo y se encontró con los agentes Juan Antonio Palmero Benítez y José Antonio Vidal Fernández, a los que disparó «con ánimo de no ser apresado, identificado o retenido, dada su actividad delictiva continuada en el tiempo con múltiples actos violentos contra entidades bancarias».
El auto relata cómo, tras ponerse el coche de los guardias civiles a su altura, en la carretera N-113, El Solitario efectuó un total de 21 disparos con un subfusil automático del calibre 45, la mayoría de los cuales impactaron en los agentes, que, según el informe pericial de la autopsia, murieron por un shock hipovolémico y por aspiración de sangre.
Tras los asesinatos, el acusado huyó del lugar de los hechos por las rutas que él mismo previamente y «con otros fines» había trazado, por lo que se dirigió por carreteras secundarias y caminos sin asfaltar.
A ello hay que añadir, recalca el auto, que el informe psicológico practicado concluye que, en el día de los asesinatos, Giménez Arbe no tenía «ninguna alteración intelectiva ni volitiva que afectara o disminuyera su capacidad para la comprensión de la naturaleza ilícita de los actos».
Además, el auto recoge que testigos directos afirmaron ver un vehículo marca Suzuki, de color verdoso azulado, que posteriormente fue hallado en una nave industrial de la localidad de Pinto (Madrid), desde el que se efectuaron los disparos. Recalca también que los testigos reconocieron «sin ningún género de dudas» al acusado como la persona que, horas después de lo sucedido, conducía ese vehículo por caminos rurales cercanos. El juez le reclama una fianza de 250.000 euros para asegurar las responsabilidades pecuniarias. EFE