OLABERRIA. DV. Goierri volvió a mostrar ayer su pujanza dentro del sector turístico de Euskadi. La II Gala de Calidad Turística de la comarca celebrada en el Hotel Castillo de Olaberria -que tomaba así el relevo al Palacio de Igartza, sede del acto el pasado año- sirvió para confirmar que la apuesta de la comarca por la calidad y la innovación en el sector turístico es firme. 22 establecimientos recibieron el distintivo que acredita su compromiso con la calidad turística, en un acto presidido por la consejera de Industria, Comercio y Turismo, Ana Agirre, y en el que también participaron representantes de Goitur, los ayuntamientos del Goierri, así como de todo el sector turístico de Euskadi.
Con puntualidad llegaba la consejera Ana Agirre al hotel acompañada del director de Goitur, Niko Osinalde, y de la viceconsejera, Koro Garmendia, además de los directores de Competitividad, Elena Unzueta,de Promoción, Juan Bautista Mendizábal, y de la Basquetour, Mercedes Rodríguez. Venían de visitar la exposición que sobre Fray Andrés de Urdaneta se exhibe en Ordizia. En una de las dependencias del hotel olaberritarra, les recibió el presidente de Goitur, Patxi Plazaola.
La música de la txalaparta anunció el inicio del acto, seguida de una actuación de marimbas, al tiempo que Iroitz Imaz, alcalde de Idiazabal recitaba unos versos.
Gran potencial
Fue el presidente de Goitur, Patxi Plazaola, el primero en tomar la palabra y se refirió a la potencialidad del turismo como creador de riqueza en la comarca pero siempre bajo el prisma de la calidad y en un compromiso entre entes públicos y privados. Recordó cómo en 1994 cuando se trazó el plan estratégico para la comarca ya se hablaba que el futuro pasaba por la 'bata blanca' y por el turismo. «Tenemos entorno y riqueza paisajista, municipios rurales bien conservados, una excelente gastronomía, edificios históricos y de valor artístico La tarea es, en el día a día, aportar ese valor añadido que viene buscando el turista que llega a nuestra comarca». Asimismo, Plazaola agradeció la ayuda recibida por parte del Gobierno Vasco y de Euskalit, sin olvidarse, del importante papel jugado por Niko Osinalde, director de Goitur, en la evolución sufrida por el sector en la comarca.
A continuación fue el propio Osinalde quien agradeció el esfuerzo y el compromiso de los 22 establecimientos de la comarca implicados en el último año en el II Plan de calidad y que ayer recibían el certificado acreditativo. Sumados a los 28 que lo obtuvieron el año pasado, llegan al medio centenar, el 95% de las empresas asociadas en Goitur. «Es el resultado de una apuesta basada en la calidad y en la innovación. Es el camino a seguir. Somos el ojito derecho de Euskadi porque somos los que más apostamos en este sector», sentenció Osinalde.
Tras estas palabras, fueron llamados uno a uno los 22 establecimientos galardonados: dos hoteles, 7 agroturismos y 13 restaurantes de Beasain, Ordizia, Ola- berria, Lazkao, Zaldibia, Legorreta, Idiazabal, Zegama, Segura, Zerain, Ataun y Gabiria. La entrega de los galardones corrió a cargo de la consejera Ana Agirre.
Eneko Azurmendi, del restaurante Lazkaoetxe de Zaldibia, en nombre de todos ellos agradeció a Goitur la ayuda, consejos y labor realizada para que «nuestro trabajo a la postre llegue a nuestros clientes con el sello de la calidad y es que éste es el camino a seguir»
Ana Agirre cerró el acto ofreciendo su total apoyo a la apuesta que se viene realizando en el Goierri de la mano de Goitur. Agirre subrayó que hacía ya tiempo que Goierri había entrado en la senda de la calidad y la excelencia en otros sectores como la industria. Ahora es el turno del turismo.
Si la música abrió el acto, el broche lo puso otra actuación musical conjunta de piano, caja andaluza y chelo. Un aperitivo servido en los salones de hotel Castillo cerró esta segunda Gala de Calidad Turística del Goierri.
El comentario entre bocado y bocado de algunos de los que asistieron a las jornadas elaboración del Plan Estratégico para el Goierri celebradas en 1994, y que ayer acudían a la gala, era el de que cuando entonces se hablaba del turismo como potencialidad «sonaba a chino». Era una apuesta por la que pocos daban un duro y dudaban de que pudiera salir adelante. Década y media después la realidad es muy distinta, muy positiva y con mucho futuro.