SAN SEBASTIÁN. DV. La solución viaria para Carlos I parece encarrilada y se dará a conocer en pocas semanas. La ingeniería encargada del trabajo se ha volcado desde hace unos meses en una alternativa que consiste en eliminar los dos carriles de salida de la ciudad, trasladar este acceso a la A-8 (sentido Tolosa) a un nuevo ramal a construir en Riberas de Loiola, y convertir la entrada a Amara en una calle urbana con semáforos, aceras más anchas y bidegorri. El concejal de Movilidad, Ernesto Gasco, explicó ayer que la Diputación ve con buenos ojos la alternativa, que sería más «fáctible», «económica» y «razonable» que otras opciones barajadas que perjudicaban a vecinos de otras calles como el paseo de Errondo.
Parece que esta vez sí es la definitiva. Tras lustros de denuncia vecinal para dar una solución a esta avenida de Amara -una auténtica cortina de coches que convierte la calle en un muro de tráfico que divide en dos al barrio-, en pocas semanas la ingeniería Sener presentará el resultado del trabajo que le encargaron el año pasado Diputación y Ayuntamiento. El objetivo era convertir esta entrada y salida de la A-8 a Amara en una calle urbana y las soluciones no se antojaban sencillas. Hay que tener en cuenta que cuando entre en funcionamiento la solución viaria por la que se apueste, ya estará operativa la autovía del Urumea que junto al 5º y 6º puentes sobre el Urumea van a transformar radicalmente los tráficos de la ciudad. Pero además la alternativa debía sortear el dicho: Peor el remedio que la enfermedad.
Según explicó ayer el concejal Ernesto Gasco, desde hace unos dos meses se trabaja en una propuesta municipal que consistiría en mantener los dos carriles de entrada de la A-8 a la ciudad, transformándolos en una calzada urbana, con semáforos, eliminando los dos carriles de salida de la ciudad hacia la variante (sentido Tolosa). Esta alternativa tiene sentido, según el edil, porque el tráfico por este punto se va a reducir un 50% con la puesta en funcionamiento de la autovía del Urumea. No obstante, si hiciera falta habilitar una nuevo acceso desde Amara a la variante éste se propone habilitar al fondo de Riberas de Loiola, en Ciudad Jardín. Al nudo de entrada a la autopista en sentido Irun habría que añadirle un ramal para coger en este punto también direccion Vitoria. ¿Cómo cambiaría la situación actual de Carlos I? Supondría unas aceras más anchas con arbolado, un bidegorri, un acceso desde la A-8 convertido en calle urbana con pasos de cebra y se mantendrían los aparcamientos.
La alternativa está encontrando «toda la colaboración del gobierno foral» y se espera que el conjunto del anteproyecto se presente dentro de un mes.