El profesor Paul Petit, de la Universidad inglesa de Sheffield, ha visitado la cueva tras recibir el encargo del Gobierno Vasco
El experto recomienda que se reduzcan al mínimo el número de visitantes y la actividad humana en el entorno de las pinturas
La consejera de Cultura del Gobierno Vasco, Miren Azkarate, ha comparecido ante la comisión correspondiente del Parlamento para informar de las actuaciones llevadas a cabo en la protección de esta cueva, en la que se han descubierto pinturas de hace unos 18.000 años.
Esta comparecencia fue solicitada por el PP después de que el Parlamento aprobara en pleno a mediados de diciembre del año pasado una resolución en la que instaba al Gobierno a paralizar toda la actividad que se desarrolle en el entorno natural de la cueva.
Azkarate ha dado a conocer que la semana pasada visitó la cueva Paul Petit, profesor de la Universidad inglesa de Sheffield, al que el Gobierno ha encargado un informe y que ya ha avanzado unas conclusiones.
Entre éstas, dadas a conocer hoy por la consejera, está el reconocimiento del valor de las pinturas halladas, por sus características no figurativas y esquemáticas, con lo que comparte la valoración realizada anteriormente por el profesor Marcos García de la Universidad de Cantabria.
Conservación de las pinturas
En cuanto a la conservación de la cueva, Petit ha recomendado que se inutilice la pista que discurre por encima de la cueva y se eviten filtraciones, algo que ya ha hecho el Gobierno que está analizando la mejor forma de repoblar la zona con vegetación.
También ha recomendado que se reduzcan al mínimo el número de visitantes y la actividad humana en el entorno de las pinturas, ya que considera que las excavaciones arqueológicas que se hagan en la cueva, en el vestíbulo y la primera sala, pueden provocar corrientes de aire que afectarían a las pinturas.
Azkarate ha explicado que el profesor de Sheffield les comunicó verbalmente que las pinturas rupestres están "a salvo" de la actividad de la cantara y que el mayor peligro son las visitas.
La consejera ha ratificado hoy que no se van a permitir visitas a la cueva que no sean exclusivamente científicas y ha avanzado que las conclusiones definitivas de este informe se incluirán en el Plan de vigilancia que va a elaborar su Departamento conjuntamente con la Diputación Foral de Gipuzkoa.
Parte de la comparecencia ha estado centrada en la protección de la ladera en la que se encuentra la cueva, después de que el Ararteko admitiera a trámite una queja de la asociación de Amigos de Praileaitz el pasado viernes.
Máxima protección
Azkarate ha insistido en que en la citada ladera no hay actividad extractora de la cantera desde la aprobación del decreto de protección de la cueva, en julio de 2006, y que además hay un expediente abierto por la Agencia Vasca del Agua por la protección de las lindes del río que discurre por la zona.
La consejera ha explicado que, al menos, hasta que no se resuelva este expediente no podrá haber actividad en la ladera y ha insistido en que el desarrollo de los trabajos de la cantera no afectan a la conservación de la cueva.
Tras recordar que Praileaitz tiene la máxima consideración en la ley de conservación del patrimonio cultural, como cualquier cueva en la que se encuentren pinturas rupestres, Azkarate ha explicado que las mediciones realizadas en el interior de la cueva indican que las vibraciones producidas por las voladuras y por la actividad de la cantera no llegan ni a la mitad de lo máximo "permitido" por la comunidad científica.
Ha enumerado los informes recientes elaborados sobre las cuevas encontradas en el entorno de Praileaitz I y ha señalado que de las prospecciones en seis de las siete cavidades controladas no se han encontrado restos arqueológicos y que en la última que queda por analizar está dentro del perímetro de máxima protección, por lo que no corre riesgos por la demora.