Aunque la fecha límite para cerrar la convergencia universitaria europea es 2010, la UPV inició hace ya cuatro años un plan bienal para introducir en el sistema educativo «el crédito europeo». Consta de dos fases: la primera, dirigida al asesoramiento a la introducción del crédito europeo y la segunda, al seguimiento a la implantación del crédito europeo. Ambos programas son voluntarios, pero han obtenido una «buena respuesta» tanto de los alumnos, como de los profesores. Dos de cada diez han participado en la formación.
La preparación para el proceso de Bolonia continúa. La UPV aún no tiene fijado un calendario cerrado para la implantación de los títulos, si bien tendrá que adecuarlo para cumplir los plazos que se establezcan desde el Ministerio de Educación y Cultura. En el calendario previsto por el Gobierno central se indica que los nuevos grados podrán comenzar a impartirse en el próximo curso.
Otra de las cuestiones que faltan por dilucidar es qué oferta de titulaciones ofrecerá la UPV. «En su condición de universidad pública, garantizará una oferta de titulaciones amplia en la que, al menos, los estudios que actualmente ofrece o sus equivalentes o similares se sigan impartiendo, y que se adecúe en la mayor medida posible a las preferencias de los estudiantes, la capacidad académica de la universidad, el carácter bilingüe de la comunidad académica, la demanda de titulados en el entorno social», asegura el centro universitario, que se ha propuesto ofrecer «el mayor número posible de grados» en euskera.