madrid. El Ministerio del Interior ha activado el nivel máximo de alerta antiterrorista ante el convencimiento de que ETA pretende realizar una demostración de fuerza con un gran atentado durante la campaña electoral. El ministro Alfredo Pérez Rubalcaba no pudo ayer ser más claro: «Creemos que ETA intentará matar antes de las elecciones (del 9 de marzo) y nosotros intentaremos evitarlo». Aunque no lo dijo, Pérez Rubalcaba tampoco olvida que las elecciones generales coincidirán con el cuarto aniversario de la masacre del 11-M.
El Secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, comunicó ayer a todas las delegaciones y subdelegaciones del Gobierno y al Ministerio de Defensa que España se encuentra en el 'nivel 3' del plan de prevención y protección antiterrorista, el punto más alto del complejo protocolo de seguridad diseñado y aprobado en 2005 como consecuencia de la conmoción nacional y de la traumática experiencia que supuso la matanza del 11-M. Cada responsable regional deberá remitirle un informe diario con el grado de cumplimiento de las órdenes en su zona y las posibles incidencias.
La alerta ha movilizado de inmediato en labores antiterroristas a toda la plantilla de la Policía y de la Guardia Civil y a miles de miembros de las Fuerzas Armadas, al tiempo que, según lo dispuesto en los protocolos regionales y locales complementarios, ha activado los planes especiales de los servicios de emergencia (sanitarios, bomberos, protección civil, etc.) y de las policías municipales.
El 'nivel 3' supone ampliar los controles y vigilancias antiterroristas habituales a todos los puntos del país con una «alta concentración de personas» y en las 1.397 ubicaciones catalogadas como «objetivos estratégicos imprescindibles para el normal funcionamiento de la actividad ciudadana».
Pérez Rubalcaba indicó, en una entrevista en TVE, que ETA está «debilitada» y «cerca de su derrota», pero que, justo por ese mismo motivo, necesita cometer un gran atentado, algo que todavía no ha logrado desde el final de la tregua, el 6 de junio pasado.
La organización terrorista, recordó el ministro, no ha cumplido sus deseos de atentar fuera de Euskadi gracias a la impericia de algunos terroristas y al trabajo «muy serio» de las Fuerzas de Seguridad, que han abortado media docena de intentos de colocación de potentes coches bomba en distintos puntos clave del país, han detenido al comando especial encargado de hacerlo, y han desmantelado en Francia el laboratorio etarra donde se confeccionaban estos artefactos.
Situación excepcional
Las medidas del 'nivel 3' incluyen la vigilancia específica de todas las grandes superficies, las infraestructuras y nudos de transporte -estaciones de metro, autobús y tren, puertos y aeropuertos-, de los acontecimientos deportivos y de ocio con gran afluencia, y, dadas las fechas actuales, de todos los mítines, sedes de partidos políticos, y colegios electorales. Al tiempo, se refuerza de manera especial el control de la posible presencia de coches robados y el rastreo de explosivos en las calles más «sensibles» y en los aparcamientos públicos. La etiqueta de lugares sensibles se extiende a 5.220 emplazamientos del país que albergan sedes oficiales, centrales de infraestructuras o edificios «emblemáticos» muy visitados.
La última pata del plan especial de alerta antiterrorista y una de las más importantes es el control, vigilancia y blindaje de los denominados «puntos críticos» u objetivos estratégicos para la población. En total: 1.397. Este concepto abarca fundamentalmente las grandes infraestructuras energéticas, hidráulicas y de comunicaciones, y los puestos de mando y decisión. COLPISA