IRUN. DV. El acuerdo alcanzado entre el Patronato Municipal de Deportes y el Club de Tenis Txingudy para permitir el acceso de los abonados de Artaleku y Azken Portu a las instalaciones privadas de la entidad deportiva ha quedado en suspenso. El citado convenio fue presentado públicamente el pasado 28 de enero por la presidenta del Patronato, Belén Sierra y el presidente del Tenis Txingudy, José Luis Narro, como un pacto satisfactorio para ambas partes. En la rueda de prensa ofrecida para hacer público el acuerdo, ambos presidentes dieron cuenta de los términos pactados, así como del período de vigencia del convenio, que hubiese comenzado el 1 de febrero de 2008 para concluir al término del año.
Sin embargo, el pasado sábado, el acuerdo entre el Patronato y el club quedó en papel mojado. La mayoría de los socios del Tenis Txingudy, reunidos en asamblea extraordinaria, revocaron el texto, que había sido acordado por unanimidad por su junta directiva, forzando la dimisión de ésta y dejando en suspenso el pacto alcanzado con los responsables políticos municipales.
La junta dimisionaria
La junta directiva dimisionaria explicó ayer, a través de una nota de prensa, los hechos que han llevado a esta situación un tanto extraña y sobre todo, decepcionante para aquellos abonados de los polideportivos municipales que, durante estas dos últimas semanas, hayan pensado en la posibilidad de practicar tenis o padel en las instalaciones del club irundarra o bien, en utilizar su piscina durante el verano.
La junta dimisionaria confirmó ayer que la asamblea extraordinaria celebrada el pasado día 16 «desaprobó el principio de acuerdo alcanzado por unanimidad por esta junta directiva y el Patronato de Deportes. La razón fundamental por la que el referido acuerdo fue desaprobado», explican, «se debió al deseo de un sector de asociados de profundizar y dar un mayor alcance al mismo, labor a la que se comprometieron ante la citada asamblea».
Ante esta situación, los directivos del club han decidido «presentar su dimisión y convocar elecciones para la nueva junta del club», así como hacer público «su respeto al acuerdo mayoritario de la asamblea y, con el fin de no hipotecar futuras actuaciones de la nueva junta directiva, no firmar el mencionado acuerdo con el Patronato».
La junta dimisionaria concluye su comunicado agradeciendo «al Patronato Municipal de Deportes la buena disposición y dedicación mostrada en todo momento por dicha institución».
Postura del Patronato
La presidenta del Patronato, Belén Sierra, por su parte, se mostraba ayer sorprendida y apenada por lo ocurrido. Según relató, en julio de 2007, el Patronato de Deportes inició conversaciones con los miembros de la junta directiva del Tenis Txingudy, con el objetivo de ampliar la oferta deportiva para sus abonados. Tras varios meses de negociaciones, en diciembre, ambas partes alcanzaron un acuerdo, que fue ratificado en enero por la junta directiva de la entidad.
«Cuando planteamos la idea, el club la acogió estupendamente», señaló Belén Sierra. «En verano, iniciamos las negociaciones con un documento base. Ellos hicieron sus aportaciones y nosotros las nuestras. En diciembre, acordamos finalmente un texto, que en enero llevaron a la junta directiva y fue aprobado por unanimidad. No hubo ni una sola voz discrepante. Una vez ratificado el acuerdo por la junta directiva, lo hicimos público».
La presidenta del Patronato se ha visto «sorprendida» por la decisión de la asamblea de socios del Tenis Txingudy. «Después de todo ese proceso de negociación, lo que menos podía imaginar era lo que ha ocurrido, ya que habido tiempo de sobra para expresar cualquier discrepancia».
Sobre la disposición del Patronato, de cara a una posible toma de contacto con los nuevos directivos del Club de Tenis Txingudy, Belén Sierra se mostró prudente. «No sé qué sensibilidad va a tener la nueva junta directiva. Tendrán que tomar una decisión firme sobre qué es lo que quieren. Si deciden no firmar acuerdos con el Ayuntamiento, poco tenemos que decir, porque se trata de un club privado y está en su derecho de optar por la fórmula que estime oportuna. Yo, por mi parte, estoy apenada, porque creo que era un acuerdo positivo para todos».