AZKOITIA ACUERDO
La segunda fase de los frontones de Oteiza se iniciará en un mes
AZKOITIA.DV. «Kutxa ha tenido siempre una relación con Jorge Oteiza y su obra y por otro lado colabora para potenciar el ejercicio de la pelota entre la juventud de este país como por ejemplo en el Torneo Interpueblos. Este proyecto y su financiación sigue esa estela a la vez que une la cultura y el deporte en un mismo proyecto». Con estas palabras definía el director de la Obra Social de Kutxa, Jesús María Alkain, el convenio de colaboración que firmaba ayer por la mañana en Azkoitia.
Mediante este convenio, Kutxa se compromete a aportar 250.000 euros para el desarrollo de la segunda fase del Centro de la Pelota de Euskal Herria. Además, Kutxa cederá por tiempo indefinido la obra Pelotaz del escultor Antón Mendizabal. Asier Arambarri, alcalde de Azkoitia definía el convenio como «un ejemplo de colaboración positiva» que agradecía de todo corazón. Recordó así mismo la estrecha colaboración de ambas instituciones desde que se iniciará la primera fase del proyecto, en la que Kutxa colaboró con otros 500.000 euros.
Esta segunda fase, que se acometerá en un mes y se espera finalizar este año, constará de una plaza de rebote con gradas para 690 espectadores. Supone la continuación de los seis frontones erigidos anteriormente, representativos de los siete territorios de Euskal Herria, inaugurados en noviembre de 2006. Con la finalización de esta segunda fase se dará un importante paso para convertir Azkoitia en un centro referencial de la pelota.
Museo de la pelota
Una vez que las tres fases estén finalizadas, el Centro de la Pelota contará con un centro tecnológico y Pedagógico, además de un museo de la pelota. Por otro lado también será un centro cultural dinámico que albergará tanto exposiciones permanentes y temporales, como la de los hermanos Oteiza, Jorge y Antonio, un taller de confección de pelotas 'Pumpa' de la empresa de Donibane o la colección Pilotaz del escultor donostiarra Antón Mendizabal.
El propio escultor Antón Mendizabal mostraba su satisfacción por la futura ubicación de su obra con estas palabras: «Esta cuarentena de obras fueron pensadas para ser mostradas en un museo. Este espacio será ideal, el sitio que necesitan, ya que las obras fueron hechas con una función didáctica y con la lógica de mostrarlas en un museo».
El escultor dedicó la década de los 90 a la confección de esta obra y a la investigación de la infinidad de espacios que ofrecen los frontones. Ante este hecho e influido por las teorías de Jorge Oteiza, desarrolló numerosas obras que han contribuido a la divulgación de la pelota como fenómeno cultural, ritual, artístico y deportivo.





