
El ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney.
McCain centro de las críticas del ala más conservador de su partido
Aunque la retirada de Romney allana el camino a John McCain para hacerse con la candidatura presidencial republicana, el ex militar de 71 años deberá ahora concentrar sus esfuerzos en las primarias de Kansas, Luisiana y el estado Washington que se celebran el sábado.
Pese a su incuestionable ventaja, el veterano de la guerra de Vietnam afronta la resistencia del ala más derechista del partido, que lo acusa de ser un traidor a las causas del verdadero conservadurismo.
Por ello, el senador tratará hoy de limar esas asperezas ante los alrededor de 6.000 asistentes que participan en la Conferencia de Acción Política Conservadora, a los que quiere convencer de sus profundas creencias conservadoras.
No lo tendrá nada fácil. Una buena parte de los asistentes forman parte de la conocida "derecha evangélica" que ve con mejores ojos a Mike Huckabee -el exgobernador de Arkansas que fue en otro tiempo pastor evangélico- que a McCain. Pero el votante en general ha favorecido más al senador por Arizona y, como no lo pueden obviar, empiezan a tomar posiciones.
El ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney ha decidido suspender su campaña para conseguir la candidatura republicana a la Casa Blanca. Romney era actualmente el segundo precandidato con más electores por detrás del senador por Arizona John McCain.
En un discurso pronunciado hoy ante la Conferencia de Acción Política conservadora en Washington, Romney ha asegurado que no ha sido una decisión fácil, pero que ha "llegado el momento de ponerse a un lado por el bien de nuestro partido y nuestro país. No me gusta perder". "Si esto solo me implicara a mí, seguiría. Entré en esta carrera porque quiero a EEUU" ha recalcado el ex candidato.
Romney ha asegurado que "si lucho desde mi campaña, hasta la Convención republicana, impediré el lanzamiento de una campaña nacional y facilitaré que Hillary Clinton y Barack Obama ganen" y "en estos tiempos de guerra, no puedo dejar que mi campaña ayude a alguien que se ha rendido ante el terror".
Aunque ha reconocido que ha estado en "desacuerdo en relación a varios temas" con McCain "estoy de acuerdo en hacer todo lo posible para ganar en Irak, para encontrar y ejecutar a Bin Laden y para eliminar a Al Qaeda y el terrorismo".
El ex gobernador de Massachusetts, que se ha mostrado muy crítico con la política actual de EEUU, ha asegurado que éstos "no deben ser rehén de personas como Vladimir Putin, Hugo Chávez y Mahmud Ahmadineyad", presidentes de Rusia, Venezuela e Irán, respectivamente.
La derrota del 'supermartes', clave en su decisión
El candidato republicano, que ha gastado 35 millones de dólares de su fortuna personal en esta campaña, no salió bien parado en las elecciones primarias del
'supermartes', donde obtuvo un resultado inferior del esperado en 24 estados y logró la victoria en sólo seis.
Ante los periodistas reunidos, Romney ha justificado su abandono apelando a la gran victoria obtenida por su adversario a la candidatura republicana, John McCain y ha señalado que la decisión fue tomada anoche y adoptada a primera hora de hoy, tras una reunión con su equipo de colaboradores.
A lo largo de todo el proceso de primarias, Romney -que profesa la religión mormona- ha ganado en once estados, lo que le había permitido sumar 270 delegados para la Convención Republicana de la primera semana de septiembre, cifra muy por debajo de los más de 700 delegados que ha logrado el senador John McCain.
"Más de cuatro millones de personas me han dado su voto para que sea presidente, menos de los 4,7 de McCain, aunque eso ya quiere decir algo. Once estados me han dado su apoyo hasta ahora, comparados con lo trece suyos. Y como el tamaño sí importa, él lo ha hecho mejor con su número de delegados", ha concluido Romney.