HONDARRIBIA. DV. El Hondarribia-Irun cesó ayer a Jon Txakartegi como entrenador del primer equipo y su hasta ahora ayudante, Óscar Cea, se hará cargo del equipo hasta la contratación de un nuevo técnico. La derrota ante el colista fue la gota que colmó la paciencia de la directiva bidasotarra, que se reunió de manera extraordinaria el domingo. Ayer, Nieves Alza, presidenta, y José Mari Izagirre, gerente, convocaron a Txakartegi para comunicarle su cese.
Al entrenador no le cogió por sorpresa. «Creo que tenían la decisión tomada hace tiempo y han esperado a que no se cumplan los objetivos para ejecutarla. Al final, está claro que los resultados mandan y que es más 'fácil' cesar al entrenador que a las jugadoras». Cree que la mala temporada obedece a «un cúmulo de circunstancias. Teníamos un equipo nuevo y algunos resultados adversos nos empujaron a una situación de presión y ansiedad que ha ido mi-nando al grupo».
El ambiente se enrareció desde mediados de diciembre, cuando el cese de Txakartegi estaba en boca de todos, pero se negaba desde la oficina. «Los profesionales intentamos abstraernos, pero era un factor más que influía en el rendimiento».
Cumplía su sexta temporada en el club, tercera al frente del primer equipo. Las últimas semanas, sobre todo, han sido «muy duras. Las cosas no salían bien y la situación en el club era delicada. A eso hay que unirle la decepción de, después de tanto trabajo, no entrar en la Copa de la Reina».
El cesado admite que «tengo responsabilidad, pero no soy el único. Siempre, incluso en la peor situación, he dado el máximo y he sido honesto en mi trabajo».
Se despedirá hoy de las jugadoras. «Quiero agradecer al equipo técnico y a las jugadoras por su trabajo y a la prensa porque ha respetado el mío».
Izagirre: «Equipo roto»
A la escueta nota de prensa del club siguieron las declaraciones de José Mari Izagirre, gerente y responsable del área deportiva. «La continuidad de Txakartegi se ha tratado cuando no se han cumplido los objetivos. No antes, porque seguíamos con opciones en las tres competiciones».
Izagirre recuerda que «los objetivos eran llegar a semifinales de Copa y de Liga. En Europa era más difícil fijar una clasificación, porque entran en juego más factores». Reconoce que «cuando las cosas no van bien, siempre quieres pensar que pueden mejorar y últimamente ha habido partidos buenos y correctos, pero el sábado se vio que el equipo está roto. Cambiamos al entrenador porque en esta dinámica negativa teníamos incluso que estar pendientes de la permanencia y porque todavía podemos quedar entre los seis primeros e ir a Europa».
El club espera para hoy la respuesta del entrenador con el que contactó el domingo.