MADRID. DV. El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón comunicó ayer a los dirigentes de Batasuna que mañana, jueves, extinguirá la suspensión preventiva de actividades que pesaba contra la coalición desde hace seis años. No obstante, advirtió a los abogados de la formación de que encarcelará a cualquier persona que hable o actúe en nombre de Batasuna porque la coalición, por decisión del Tribunal Supremo, sigue siendo ilegal.
Garzón es tajante en su auto y comunica a los 40 procesados del sumario 35/02 (caso Batasuna), entre ellos los ya encarcelados por otras causas Arnaldo Otegi y Joseba Permach, que cualquier actividad en favor de la formación ilegalizada «podría dar lugar a responsabilidad penal» por entender que hay una reiteración del delito de integración en ETA.
El magistrado explica que ya no cabe legalmente ampliar la suspensión cautelar de actividades de la coalición que decretó en 2002 y que ha sido prorrogada por él mismo y por Fernando Grande-Marlaska durante seis años de manera discontinua. Sin embargo, asegura que esta nueva situación en la práctica no cambiará las cosas porque la Sala del 61 del Supremo el 27 de marzo de 2003 ilegalizó Batasuna en cumplimiento de la Ley de Partidos.
En ese sentido, recuerda que la sentencia del alto tribunal, entre otras cosas, establecía el «cese inmediato de toda actividad del partido político disuelto» y prohibía cualquier «actividad o acto que obedezca al cumplimiento de fines orgánicos, institucionales, sociales, políticos o mediáticos» de la coalición proscrita.
Garzón recalca que el fallo del Supremo «vincula a todas las instituciones» y, en particular, a su juzgado, por lo que insiste en que actuará con dureza ante cualquier intento de violar la ilegalización, ya sea de «forma directa o indirecta, o a través de sus responsables».
Advierte a los abogados de los imputados y a los letrados de HB-EH-Batasuna que perseguirá a cualquier persona que «procesada o no en éste u otros procedimientos» se atreva a «realizar iniciativas» de apoyo, colaboración o en nombre de la formación disuelta. Batasuna «mantiene el mismo carácter de ilicitud que tenía» antes de la extinción de las medidas cautelares, señala el instructor.
Batasuna y ETA
Al margen del final de la suspensión cautelar de actividades, Baltasar Garzón deja claro en su escrito que sus imputaciones contra la coalición abertzale siguen siendo las mismas: «Batasuna, en tanto no se desvincule en el futuro de forma clara y palpable de ETA, continúa formando parte del entramado terrorista».
El cese de la suspensión de actividades de Batasuna -aclara el juez- no afecta en modo alguno a otras medidas cautelares dictadas contra el supuesto entorno de ETA decretadas por su juzgado, en particular sobre las herriko tabernas, que se encuentran embargadas y bajo administración judicial.
Baltasar Garzón ha enviado este auto a la Sala Especial del Supremo que disolvió la formación por si estima oportuno incluirlo dentro de la causa sobre la ilegalización.
El pasado 28 de diciembre, la Fiscalía de la Audiencia Nacional había pedido a Garzón que se convirtiera en la práctica en el garante de la ilegalización de Batasuna acordada por el Supremo. El Ministerio Público, como hizo ayer el magistrado de la Audiencia Nacional, defendió que el final de las medidas cautelares no iba a cambiar en nada la situación del partido y de sus dirigentes. COLPISA