
La planta energética, que fue visitada ayer por las consejeras vascas de Industria y Transportes, Ana Agirre y Nuria López de Guereñu respectivamente, se está construyendo aprovechando las obras del nuevo dique de abrigo del puerto guipuzcoano.
El proyecto ha sido desarrollado por los departamentos de Agirre y López de Guereñu y el Ente Vasco de la Energía (EVE) para producir energía eléctrica equivalente al consumo doméstico de unas 600 personas, y producirla además de forma limpia y respetuosa con el medio ambiente.
Según informó ayer el Gobierno Vasco, esta construcción nace con «un claro componente de investigación y demostración» y supondrá «el despegue de una fuente de la que no existía ningún aprovechamiento energético hasta la fecha y que tiene grandes posibilidades de crecimiento ya que se trata además de un recurso ilimitado».
El Gobierno precisa que existen dos experiencias anteriores de tecnología OWC en las islas Azores (Portugal) y Escocia, pero que la planta que se instalará a lo largo del año que viene en el País Vasco será la primera de carácter comercial del mundo con una configuración multiturbina, conectada a la red eléctrica, en la que se inyectará toda la energía eléctrica que se produzca.
Está previsto que la obra civil concluya en el último trimestre de este año. Posteriormente está prevista la instalación de los componentes eléctricos de la planta marina con el fin de que pueda estar en funcionamiento a mediados de 2009.
La novedad de la tecnología OWC es que mediante este sistema se conseguirá aprovechar la llegada de las olas para comprimir el aire que contienen las cámaras-turbina, el cual saldrá a presión por un orificio superior de la instalación y hará girar una turbina mecánica que, acoplada a un generador, producirá energía eléctrica.
En este proyecto energético, que cuenta con el respaldo de la Comisión Europea, se invertirán 1,7 millones de euros. El Gobierno Vasco va a destinar hasta 2010 un total de 15 millones de euros en infraestructuras para el aprovechamiento energético de las olas, de forma que e para ese año se pueda disponer de 5MW de potencia instalada mediante diferentes tecnologías marinas.
Contaminación acústica
Algunos colectivos, como Mutriku Natur Taldea y Berdeak+Independienteak de Mutriku, no ven con buenos ojos la construcción de la planta energética y calificaron de «escaparate mediático» la visita relámpago de las consejeras de Industria y Obras Públicas realizada ayer.
Las críticas se dirigen principalmente a los ruidos «exagerados y constantes» producidos por el impacto de las olas contra la obra civil y al «despilfarro del dinero público» en una instalación que, según afirman, si se analiza el balance energético que resulta de descontar la energía consumida en su construcción, tardará varios siglos en igualarse a cero, con lo que «no producirá en su totalidad más que una quinta parte de lo que genera un sólo molino de viento».






