AlDia
Tres habitaciones, mil euros al mes
El 'parón' en la venta de pisos dispara el precio de los alquileres en Gipuzkoa
10.01.08 -
El precio de los alquileres en Gipuzkoa se ha disparado en el último año, especialmente en la capital. El parón en la venta de pisos ha tenido un efecto inmediato en el reducido parque de alquiler vasco (sólo cinco de cada cien pisos se ofertan en régimen de arrendamiento, muy por debajo de la media nacional). Las inmobiliarias han comprobado cómo desde enero de 2007 los interesados en alquilar un piso tienen que desembolsar cada vez más dinero. En Donostia, un piso de tres habitaciones ronda los 1.000 euros al mes. En los barrios de la periferia, como Larratxo o Martutene, se pueden encontrar algunos chollos por 650 euros al mes, por los que se pelean los interesados. En Inmobiliaria Gran Vía, por ejemplo, las ofertas de alquiler no cuelgan más de dos días en el escaparate. «Hay tan poca oferta, que los demandantes cogen lo que sea», asegura Jon Portularrume. Maitane, de la inmobiliaria Borda, de Tolosa, incide en la misma idea: «Hay muchísima demanda y muy poca oferta, así que no hay dónde elegir». En la villa papelera, las viviendas de tres habitaciones se alquilan por unos 700 euros al mes. También se pueden encontrar por unos 500, pero «sin ascensor, en una casa vieja y sin calefacción».
Las características y prestaciones del piso explican la horquilla de precios. Cuanto más alto sea el alquiler, mejor será la vivienda. Aunque la escasez de la oferta ha desvirtuado parte de la premisa. «Hay veces que se alquilan pisos a precios carísimos, que no se corresponden con lo que se ofrece, mucho más caros en proporción que una vivienda de calidad», cuentan desde la inmobiliaria Aterpe de Errenteria. En el municipio padecen el «efecto capital»: la cercanía de Donostia influye en los precios de las viviendas, tanto en venta como en régimen de alquiler, que ya se sitúa en unos 600 euros al mes.
Las ayudas a los jóvenes inquilinos llegan como «agua de mayo», dice Iñaki, que lleva un mes instalado en un piso de Herrera, en Donostia. Iñaki se queja de las dificultades de acceso al mercado. «No tengo pareja y no quiero compartir piso. Los precios te obligan a vivir con alguien, porque con un sueldo no da para pagar 1.000 euros. Las ayudas serán bien recibidas».
Las características y prestaciones del piso explican la horquilla de precios. Cuanto más alto sea el alquiler, mejor será la vivienda. Aunque la escasez de la oferta ha desvirtuado parte de la premisa. «Hay veces que se alquilan pisos a precios carísimos, que no se corresponden con lo que se ofrece, mucho más caros en proporción que una vivienda de calidad», cuentan desde la inmobiliaria Aterpe de Errenteria. En el municipio padecen el «efecto capital»: la cercanía de Donostia influye en los precios de las viviendas, tanto en venta como en régimen de alquiler, que ya se sitúa en unos 600 euros al mes.
Las ayudas a los jóvenes inquilinos llegan como «agua de mayo», dice Iñaki, que lleva un mes instalado en un piso de Herrera, en Donostia. Iñaki se queja de las dificultades de acceso al mercado. «No tengo pareja y no quiero compartir piso. Los precios te obligan a vivir con alguien, porque con un sueldo no da para pagar 1.000 euros. Las ayudas serán bien recibidas».





