BIDASOA
El año 2007 ha sido uno de los mejores en la reproducción del sapo corredor
09.01.08 -
IRUN. DV. El boletín Nº 31 de Plaiaundi, correspondiente a los meses de noviembre y diciembre de 2007, dedica un reportaje, en euskera, al sapo corredor, el anfibio más importante de Txingudi, ya que su población en Gipuzkoa se limita a la bahía. Según los datos facilitados por la Sociedad de Ciencias Aranzadi, el año 2007 ha sido «uno de los mejores» en la reproducción de esta especie protegida, «ya que se han contado más de 200 puestas de huevos en las cinco subpoblaciones» (Plaiaundi, Jai-tzubia, Osinbiribil, Arbes y Kostorbe).
Según se señala en el reportaje publicado en Plaiaundi Albistegia, este año, sin embargo, «hay una amenaza en la reproducción de esta especie y su continuidad puede verse afectada por proyectos urbanísticos y de infraestructuras».
Después de los estudios realizados en 2004, se comprobó el estado delicado en el que se encontraba el sapo corredor y Aranzadi, en colaboración con el Gobierno Vasco, renovó dos charcos en Plaiaundi y uno en Jaitzubia para reforzar la población en esas dos áreas. En 2007, los técnicos de Aranzadi han realizado un seguimiento de la población de la especie en Txingudi, prestando especial atención a los charcos renovados. Además de contar las puestas de huevos, se marcaron varias cabezas para controlar la reproducción.
Los datos obtenidos indican que la población de Txingudi «tiene suficientes cabezas para asegurar la vida de la especie, siempre y cuando se respeten las condiciones de su hábitat». El sapo corredor es una especie con mucha movilidad y facilidad para amoldarse a entornos humanizados. Gracias a estas características, ha conseguido sobrevivir en una zona tan deteriorada. El futuro de la especie «está en manos de la fortaleza que tenga la población actual». Para reproducirse, necesitará «que se mantengan los corredores entre los cinco núcleos de subppoblación».
Según se señala en el reportaje publicado en Plaiaundi Albistegia, este año, sin embargo, «hay una amenaza en la reproducción de esta especie y su continuidad puede verse afectada por proyectos urbanísticos y de infraestructuras».
Después de los estudios realizados en 2004, se comprobó el estado delicado en el que se encontraba el sapo corredor y Aranzadi, en colaboración con el Gobierno Vasco, renovó dos charcos en Plaiaundi y uno en Jaitzubia para reforzar la población en esas dos áreas. En 2007, los técnicos de Aranzadi han realizado un seguimiento de la población de la especie en Txingudi, prestando especial atención a los charcos renovados. Además de contar las puestas de huevos, se marcaron varias cabezas para controlar la reproducción.
Los datos obtenidos indican que la población de Txingudi «tiene suficientes cabezas para asegurar la vida de la especie, siempre y cuando se respeten las condiciones de su hábitat». El sapo corredor es una especie con mucha movilidad y facilidad para amoldarse a entornos humanizados. Gracias a estas características, ha conseguido sobrevivir en una zona tan deteriorada. El futuro de la especie «está en manos de la fortaleza que tenga la población actual». Para reproducirse, necesitará «que se mantengan los corredores entre los cinco núcleos de subppoblación».





