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RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 14 febrero 2012

Sociedad

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«Incumplir las normas puede ser mortal»
02.01.08 -
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«Se dice que las armas las carga el diablo, pero las carga el cazador, y no cumplir las normas puede ser mortal». El presidente de la Federación Española de Caza trata con esta declaración de incidir en la importancia de extremar las medidas de seguridad. Las ansias de cazar, la adrenalina por saber si se ha matado al animal o el desconocimiento sobre las normas para evitar accidentes antes, durante y después de la caza son vitales. Juan Antonio Sarasketa, vicepresidente de la Oficina Nacional de la Caza, habla de una regla de oro. «No moverse del puesto durante una batida para evitar ser confundido por un animal». Este peligro se incrementa en los cotos privados y sociedades no afiliadas donde en un mismo espacio se duplica el número de puestos, informa Gutiérrez Lara. «No se trata de ganar dinero, puesto que la falta de entendimiento entre los participantes y el excesivo número de puestos convierte la caza en un hervidero de accidentes».

Llevar siempre el arma dirigida hacia el suelo o el cielo, como se aconseja, podría haber evitado que un cazador, con la escopeta apoyada en el hombro, matara a su suegro el pasado mes en Baños de Río Tobía (La Rioja). Al tratarse de una actividad familiar y de amigos, provoca un fuerte impacto psicológico, a veces de por vida, en la persona a la que se le escapó el tiro.

Insisten también en la necesidad de extraer los cartuchos o balas antes de franquear cualquier obstáculo bien sean arroyos, cercas o paredes puesto que en muchas ocasiones las armas se disparan con el seguro puesto. Gutiérrez Lara pone como ejemplo la muerte de un cazador que, haciendo caso omiso de las normas, apoyó su escopeta en el vientre para coger la pieza. Un desafortunado movimiento con el pie le hizo mover el gatillo causándole la muerte instantánea.
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