Imagen del tren tras el descarrilamiento. /AFP

Decenas de muertos y heridos continúan atrapados en los vagones accidentados del tren. /REUTERS

Un trabajador reconforta a uno de los supervivientes. /REUTERS
Dos muertos en un atentado durante un mitin en Dera Bugti
La tensión que se está viviendo dese hace meses en el país, apenas ha pasado una semana desde que se levantó el estado de excepción, hace que atentados como este se repitan con frecuencia. Por ello, fuentes oficiales no descartan de que se trate de un sabotaje.
Hay unas 20 personas desaparecidas entre los escombros que se teme que hayan muerto
La causa probable del accidente es el mal estado de las vías, aunque no se descarta un ataque terrorista
Un tren de pasajeros ha descarrilado hoy al sur de Pakistán, en la localidad de Naushero Feroz, provocando la muerte de al menos 58 personas y dejando más de 150 heridos. Dada la cercanía del festival musulmán del sacrificio, en el tren viajaban cerca de mil pasajeros, de los cuales 20 aún están desaparecidos. El accidente ha ocurrido en torno a las 02.00 de la madrugada hora local (21.00 GMT del martes), cuando 15 de los 17 vagones que componían el expreso de Karachi han descarrilado en un área boscosa en la sureña provincia del Sindh.
El número de víctimas podría aumentar en las próximas horas ya que, como ha confirmado en una comparecencia ante los medios, el ministro de Ferrocarriles, Mansoor Tariq, todavía hay 20 personas desaparecidas entre los amasijos de hierro.
Cinco vagones quedaron completamente destruidos y otros siete sumergidos en un lago junto a las vías. Así lo ha confirmado un empleado de los ferrocarriles. Por su parte,
Otro funcionario, Mohammed Jalid, que viajaba en uno de los vagones traseros que no llegó a descarrilar, considera que el motivo del accidente fue un problema en la vía: "Mi hipótesis es que faltaba alguna pieza en la vía y la locomotora sobrepasó la parte que faltaba y el siguiente vagón se quedó atascado". El militar a cargo de las labores de rescate, Nazhar Jamil, ha descartado que el siniestro fuese consecuencia de un acto de sabotaje y ha asegurado que la causa se encuentra en una velocidad excesiva unida a un mal mantenimiento.
Tras el accidente, una sección de uno de los raíles quedó suelta y la locomotora no pudo parar hasta aproximadamente un kilómetro y medio después
Despliegue del Ejército
En el tren, que une las importantes ciudades de Karachi (sur) y Lahore (este), viajaban cerca de mil pasajeros, entre ellos, los componentes de una comitiva de boda, que habían reservado un vagón, así como devotos que acudían a sus casas para celebrar el festival musulmán del sacrificio, el Eid.
La Policía, los equipos de socorro y varios centenares de voluntarios se trasladaron rápidamente al lugar del accidente, pero su labor quedó entorpecida por la oscuridad, la niebla, el frío y la carencia de las herramientas necesarias para el rescate.
Las autoridades han ordenado el despliegue del Ejército para ayudar en las tareas de rescate y han instalado una unidad de información y otra unidad médica móvil para dar atención a los heridos, así como refugio y comida a los afectados.
El accidente es el más grave registrado en Pakistán desde el 13 de julio de 2005, cuando una colisión de tres trenes, también en la región de Sindh, causó la muerte de al menos 127 personas y heridas a otras 150.