
Así pues, entre las 12:00 del mediodía y las 15:00 de la tarde, el sonido de Bolivia y de Colombia daban la bienvenida a quien se acercase a los alrededores del estadio de Anoeta, donde los puestos de artesanía de países como Senegal, Bolivia, Ecuador o Colombia aportaban el colorido y completaban el encuentro intercultural, en el que diversas asociaciones de inmigrantes explicaron también sus actividades al público. Carmen Muñoz, de la asociación Esperanza Latina, advertía del doble propósito de este encuentro: «Por un lado, se pretende fortalecer a las propias organizaciones, que creemos muy importantes como instrumentos de integración en la sociedad. Se quiere que el mayor número posible de inmigrantes participen en ellas. Por el otro, está la tarea de difundir a la totalidad de la sociedad la labor de estas organizaciones».
La tarea de coordinar a asociaciones de tan diversas procedencias tampoco resulta sencilla. «A pesar que todas las asociaciones son de inmigrantes, venimos de lugares tan dispares como Latinoamérica, Senegal o Rumanía, lo que hace que tengamos visiones diferentes de cómo es la realidad de los inmigrantes y de cómo debemos actuar. Llevamos desde mayo del año pasado trabajando para preparar este encuentro», explicaba Ana Murcia, de Garaipen, otra de las organizaciones que más activamente han trabajado para llevar a cabo este primer encuentro.
«Personas para el cambio»
El caso de Garaipen encarna de manera clara lo positivo que puede resultar el trabajo conjunto de los inmigrantes como colectivo. Se trata de una asociación en la que participan mujeres inmigrantes de todos los países, además de guipuzcoanas, y su trabajo está centrado especialmente en los problemas de la inmigración y en la discriminación de género. «Nuestra filosofía se basa en que somos las personas las que podemos conseguir el cambio, y esa misma idea es la que ha impulsado esta iniciativa».
El esfuerzo de ciudadanos de a pie ha sido pues la clave del éxito del evento. Al finalizar la jornada, las sensaciones eran muy buenas para Ana Murcia: «Este ha sido el primer encuentro, y el resultado nos da esperanzas de cara a nuevas reuniones. La experiencia de este año ha servido para romper el hielo. El año que viene tendremos un segundo encuentro, y con más fuerza».





