
La localidad del Alto Deba, uno de los municipios por donde está previsto que discurra el Tren de Alta Velocidad, fue la elegida por la plataforma AHT Gelditu! para celebrar esta manifestación nacional. La marcha, convocada a las 17.00 horas en la plaza del Ayuntamiento, comenzó con media hora de retraso debido a los controles policiales establecidos por la Guardia Civil en las entradas a Arrasate, que provocaron atascos circulatorios. Los agentes retuvieron a varios autobuses e hicieron bajar de sus vehículos a numerosos jóvenes. Los organizadores criticaron con dureza la actuación del instituto armado, al considerar que pretendía boicotear la marcha. No obstante, se mostraron satisfechos con la asistencia, que cifraron en quince mil personas.
La movilización se desarrolló en un ambiente festivo, con un grupo de joaldunak, disfraces, bertsos y txalaparta. La cabeza de la marcha portó una pancarta con el lema, en euskera y castellano, 'No a la imposición. Stop al TAV'. Los participantes gritaron consignas en favor de «parar» el proyecto ferroviario y contra «la imposición» del TAV. También hubo lemas contra el PNV y el PSOE, partidos que lideran los gobiernos vasco y central, principales impulsores del proyecto. Los manifestantes acusaron a ambas fuerzas de «destructores» del medio ambiente.
«Despilfarro»
La manifestación recorrió durante cerca de una hora varias calles del municipio y finalizó con la lectura de un comunicado en euskera y castellano por parte de la miembro de AHT Gelditu! y alcaldesa pedánea del barrio de Angiozar (Bergara), Mila Elorza. La representante de la plataforma denunció la «imposición» de quienes «pretenden hacer de este macroproyecto despilfarrador e inútil el negocio de su vida» y que, según destacó, están «cada vez más nerviosos» por la «creciente oposición» al TAV.
Elorza criticó que, ante la «creciente oposición al proyecto, las administraciones públicas han optado por la manipulación y la intoxicación más descarada, la prohibición de consultas populares, las amenazas a cargos públicos comprometidos con las mismas, la criminalización de toda forma de oposición y la represión de concentraciones pacíficas».
La representante anti-TAV agregó que «el proyecto ha sido desarrollado en una ausencia total de información y participación popular, un claro exponente de que ese modelo niega a los pueblos y a la ciudadanía toda capacidad de decisión». También intervino la alcaldesa de Arrasate, Ino Galparsoro, y la activista italiana Anita Dal Bianco que hizo un llamamiento a ciudadanos y ayuntamientos a seguir trabajando para lograr paralizar el proyecto.






