
El Fiel Target es una variante del tiro de carabina, pero con un tiro más preciso y técnico, y con unas normas basadas en el lanzamiento de un pequeño proyectil sobre una silueta metálica. La normativa marca que los tiros deben de realizarse sobre una distancia mínima de 10 metros y un máximo de 50 metros. No obstante, su práctica engancha, especialmente al aficionado joven.
La práctica en campo libre se realiza sobre un blanco escondido. «El tirador tiene que tener en cuenta varios aspectos técnicos y en verdad está causando furor».
Estas carabinas de tiro cuentan con diferentes modelos de uso. Están las de muelle, las de CO2 y las de tiro precomprimido. Esta Asociación de Field Target de Euskadi (AFTE), con tan sólo 3 socios, en el año 2006, ha pasado a contar ya con cuarenta.
Según indicaba Luis Hoyos, miembro de esta asociación, «el aficionado también es muy diverso, tanto por su edad, condición social, sexo, motivación... Ellos son los que más se están acercando a esta modalidad. En Gran Bretaña y Alemania se practica este deporte desde mucho tiempo atrás. En Portugal también están muy adelantados con respecto a nosotros».
El avance que va a experimentar este deporte será notable también a muy corto plazo. Uno de los aspectos importante de este tipo de tiro es que los menores (en un futuro usuarios de armas de fuego para caza) interiorizan desde temprana edad el respeto hacia las armas, así como las normas básicas de seguridad y respeto hacia el entorno.
Luis Hoyos indica que «los tiradores de menos de 18 años encuentran en este tipo de tiro una actividad emocionante por lo que se refiere al aprendizaje del manejo de una carabina y un visor telescópico, así como el descubrimiento de internet como una fuente más para auto educarse en esta disciplina. Asimismo, arrastran con ellos a sus padres, participando éstos también en las competiciones, creándose así un vínculo familiar en torno a esta afición».
Para mayores
La introducción de este tiro preciso también cuenta con sus repercusiones sobre otras capas de edad, comprendidas entre los 18 a 40 años. Según se aprecia desde
esta asociación, «en el Field Target encuentran una actividad en la que en un entorno natural conocen a más gente, viajan a diferentes localidades de Euskadi y del Estado, en un contexto de amistad y confraternización con el resto de tiradores. En esta franja de edad algunos practicantes desarrollan la actividad como método anti estrés y otros como una modalidad deportiva del más alto nivel».
Otro aspecto importante de esta modalidad es que los mayores de 40 años, en su mayoría cazadores, retoman la afición del tiro con aire comprimido como una alternativa a las temporadas fuera de caza, como entrenamiento o simplemente para disfrutar de otra modalidad deportiva que abandonaron en su juventud, descubriendo el enorme salto tecnológico que ha habido en cuanto a la precisión, potencia y calidad de las armas actuales, donde pueden encontrar armas que van de los 150 a los 2.000 euros o visores desde los 90 a los 1.500 euros.
Por otro lado, y no menos importante, es la aceptación de esta modalidad de personas con determinadas deficiencias físicas debidas a la edad, ya que al no existir posturas obligatorias rígidas, cualquiera puede participar y disfrutar del tiro.
Menos furtivismo
Otro tipo de repercusiones que esta causando esta modalidad es que «por la experiencia vivida en Zumarraga, con la legalización de un campo de tiro municipal, ha desaparecido el furtivismo con carabina de aire comprimido y se han multiplicado las solicitudes de licencias, tanto de armas nuevas como antiguas que estaban sin registrar. La actividad se realiza en un entorno seguro y controlado», aseguran desde este asociación.





