CIUDADANOS
«Leemos novela histórica por el placer de encontrarnos dentro de la Historia»
Si su 'La fórmula Stradivarius' se vende escribirá, animoso, un tercer libro. Fan de los Simpsons y de Arguiñano, no se considera 'autor autor' pero le impresiona saber que le leen
09.12.07 -

Iñaki, donostiarra de origen italiano y raíces aragonesas, en un parque tomado ya por el otoño. [USOZ]
Los dos libros que ha escrito tienen tiradas poderosas: 5.000 ejemplares. Sus editores le dijeron que no, no le harían publicidad, pero que sabían que había llegado en el momento oportuno: justo cuando la pasión por la novela histórica se desbordaba. Dos años antes o dos después no le habrían editado nada. Pero aquel enero del 2006 era la ocasión. Sacaron entonces El santuario. Se ha publicado ahora La fórmula Stradivarius.
- Perdón, son ustedes una plaga.
- ¿Y quiénes somos 'nosotros'?
- Los escritores de novela histórica/policiaca/esotérica.
- Reconoce que son más los lectores del género que sus autores.
- 'Touché', pero ya que está conmigo, contésteme, ¿Por qué? ¿Por qué se escribe y se lee tanta Historia novelada y, de una u otra manera, embrujada?
- Escribir, yo escribo novela histórica porque está de moda.
- Eso es sinceridad.
- La misma que tuvieron mis editores conmigo. Dejaron bien claro que me publicaban porque les había presentado el manuscrito en el momento justo. Ni antes ni después. Lo acepto, escribo novela histórica porque se vende.
- Ahora deje de ser tan sincero y déme una razón más literaria.
- También va a ser una respuesta leal: me gusta descubrir en aquella Historia árida, áspera, que estudiábamos en el cole momentos de intensa Humanidad. Me apasiona saber que detrás o dentro de las grandes fechas, de las batallas cruciales hubo hombres y mujeres que seguían viviendo, amando, rezando, luchando. Hubo nacimientos y bodas, misterios y cotidianeidad. También me apasiona imaginar qué habría pasado si Bonaparte hubiera conquistado España. O Hitler ganado la II Guerra Mundial. ¿Sabes que el desembarco de Normandía se retrasó por culpa del mal tiempo? ¿Y si hubieran desembarcado cuando estaba previsto? Otra cosa que me apasiona: jugar a que la Historia fluya a través de los siglos, se encadene, se prolongue.
- Por eso en su 'El santuario' los secretos y tesoros que los templarios ocultaron en Aragón corren peligro al comenzar la construcción de la estación de Canfranc.
- Y por eso en La fórmula Stradivarius el secreto de la sonoridad magnífica, divina, apoteósica de aquellos violines atraviesa épocas de la Humanidad tan impactantes como el III Reich y provoca una novela criminal.
- Ya. ¿Y como lectores? ¿Por qué leer su Fórmula Stradivarius en vez de un libro sobre aquel luthier, otro sobre el Reich y, además, una novela negra?
- La respuesta la tienes en el título de esta charla: también a los lectores les apasiona encontrarse en medio de un acontecimiento histórico, vivir una batalla, descubrir que la vida real siguió su curso en paralelo a la Historia o encontrar a los grandes personajes en su cotidiano.
- Novelar la Historia implica una gran labor de documentación. ¿Ha visitado los restos de los castillos templarios y rastreado los violines mágicos que quedan en Europa?
- Eso sólo está al alcance de los autores que venden miles de ejemplares y pueden dedicar años, infraestructura y kilómetros a la construcción de su obra.
- No se queje, una edición de 5.000 ejemplares no está mal.
- Pero no vivo de esos ejemplares. Ni viajo para escribir nuevas historias. Me documento en la biblioteca del Koldo Mitxelena, en otros centros e internet.
- Tenga cuidado con la red. He tecleado 'Stradivarius' y primero salen las tiendas de moda del mismo nombre y luego los luthiers
- Gracias por el consejo pero no creas, tampoco deseo documentarme aparatosamente, como si quisiera entrar en competición con mis lectores para que sientan que yo sé más de lo que ellos sabrán jamás. Nunca permitiré que un dato enciclopédico trabe la acción, el ritmo, la sonoridad o el desarrollo de mis libros.
- Vaya... Permítame otra reflexión: un poco crueles sus editores cuando le dijeron que de publicidad nada de nada.
- Ellos y yo sabíamos que bastante habían hecho con publicarme El Santuario. Mucha gente compra los libros por lo que se dice de su autor en la solapa. Reconoce que «escritor donostiarra autodidacta en temas de Historia y con estudios de Psicología» no vende demasiado.
- Mientras lo reconozca usted...
- Lo hago. Por eso batallo a muerte por cada uno de mis libros. Entro en las librerías y cuando los veo allí, al fondo, en un rincón, me duele. Pero si noto que alguien compra, me ilusiono.
- Perdón, son ustedes una plaga.
- ¿Y quiénes somos 'nosotros'?
- Los escritores de novela histórica/policiaca/esotérica.
- Reconoce que son más los lectores del género que sus autores.
- 'Touché', pero ya que está conmigo, contésteme, ¿Por qué? ¿Por qué se escribe y se lee tanta Historia novelada y, de una u otra manera, embrujada?
- Escribir, yo escribo novela histórica porque está de moda.
- Eso es sinceridad.
- La misma que tuvieron mis editores conmigo. Dejaron bien claro que me publicaban porque les había presentado el manuscrito en el momento justo. Ni antes ni después. Lo acepto, escribo novela histórica porque se vende.
- Ahora deje de ser tan sincero y déme una razón más literaria.
- También va a ser una respuesta leal: me gusta descubrir en aquella Historia árida, áspera, que estudiábamos en el cole momentos de intensa Humanidad. Me apasiona saber que detrás o dentro de las grandes fechas, de las batallas cruciales hubo hombres y mujeres que seguían viviendo, amando, rezando, luchando. Hubo nacimientos y bodas, misterios y cotidianeidad. También me apasiona imaginar qué habría pasado si Bonaparte hubiera conquistado España. O Hitler ganado la II Guerra Mundial. ¿Sabes que el desembarco de Normandía se retrasó por culpa del mal tiempo? ¿Y si hubieran desembarcado cuando estaba previsto? Otra cosa que me apasiona: jugar a que la Historia fluya a través de los siglos, se encadene, se prolongue.
- Por eso en su 'El santuario' los secretos y tesoros que los templarios ocultaron en Aragón corren peligro al comenzar la construcción de la estación de Canfranc.
- Y por eso en La fórmula Stradivarius el secreto de la sonoridad magnífica, divina, apoteósica de aquellos violines atraviesa épocas de la Humanidad tan impactantes como el III Reich y provoca una novela criminal.
- Ya. ¿Y como lectores? ¿Por qué leer su Fórmula Stradivarius en vez de un libro sobre aquel luthier, otro sobre el Reich y, además, una novela negra?
- La respuesta la tienes en el título de esta charla: también a los lectores les apasiona encontrarse en medio de un acontecimiento histórico, vivir una batalla, descubrir que la vida real siguió su curso en paralelo a la Historia o encontrar a los grandes personajes en su cotidiano.
- Novelar la Historia implica una gran labor de documentación. ¿Ha visitado los restos de los castillos templarios y rastreado los violines mágicos que quedan en Europa?
- Eso sólo está al alcance de los autores que venden miles de ejemplares y pueden dedicar años, infraestructura y kilómetros a la construcción de su obra.
- No se queje, una edición de 5.000 ejemplares no está mal.
- Pero no vivo de esos ejemplares. Ni viajo para escribir nuevas historias. Me documento en la biblioteca del Koldo Mitxelena, en otros centros e internet.
- Tenga cuidado con la red. He tecleado 'Stradivarius' y primero salen las tiendas de moda del mismo nombre y luego los luthiers
- Gracias por el consejo pero no creas, tampoco deseo documentarme aparatosamente, como si quisiera entrar en competición con mis lectores para que sientan que yo sé más de lo que ellos sabrán jamás. Nunca permitiré que un dato enciclopédico trabe la acción, el ritmo, la sonoridad o el desarrollo de mis libros.
- Vaya... Permítame otra reflexión: un poco crueles sus editores cuando le dijeron que de publicidad nada de nada.
- Ellos y yo sabíamos que bastante habían hecho con publicarme El Santuario. Mucha gente compra los libros por lo que se dice de su autor en la solapa. Reconoce que «escritor donostiarra autodidacta en temas de Historia y con estudios de Psicología» no vende demasiado.
- Mientras lo reconozca usted...
- Lo hago. Por eso batallo a muerte por cada uno de mis libros. Entro en las librerías y cuando los veo allí, al fondo, en un rincón, me duele. Pero si noto que alguien compra, me ilusiono.





