TOLOSA
La babarruna ya está en África
La Asociación Mali Elkartasuna recibió los 3.000 euros de la subasta del celemín y trajo alubia de Tolosa plantada en Mali

El sacerdote Josean Larrañaga recibe de un nativo el bote con las primeras alubias de Tolosa que se recolectaron en Mali.
TOLOSA. DV. Ahora estamos inmersos en la feria de la chuleta, pero hace pocos días la Semana de la alubia fue la protagonista. Al margen de todos sus innegables alicientes gastronómicos (concursos, ferias, pinchos, etc.) también quedó un pequeño espacio para la solidaridad, que hay que valorar como se merece. Ya son varios años los que se lleva donando a la ONG de Tolosaldea Mali Elkartasuna el dinero conseguido en la subasta del celemín del mejor grano de alubia, que este año ha ido a parar a manos de Mari Carmen Iradi.
«El año pasado fueron 2.200 euros los que recibió nuestra asociación que colabora con Mali, y esperamos que esta vez la subasta pueda alcanzar un cifra un poquito más alta», expresaba Josean Larrañaga, párroco de Villabona y miembro de la asociación, antes de producirse la puja por el celemín. Sus deseos se vieron cumplidos, cuando una de las voces pujó por 3.000 euros el saco de tres kilos de la mejor babarruna de Tolosa.
Evarist y Enmanuel Koné, de Mali, aunque residentes en Roma y Tolosaldea respectivamente por motivos de colaboración con su país, estuvieron presentes en la subasta y explicaron que allí 3.000 euros cunden mucho: «El salario medio de un campesino es, en francos cefas, lo que equivale a 30 euros mensuales», ponían como ejemplo. Varios miembros de la Asociación comentaron que el próximo mes de enero viajarán a tierras africanas para supervisar los proyectos, entregar el dinero y obsequiarles con alubias de Tolosa. Como hicieron hace dos años, van a plantar las babarrunas, aunque no con igual resultado que las que se producen en Tolosaldea.
Así lo explica Josean Larrañaga: «Esta primavera, en otra de nuestras visitas, nos han regalado una pequeña parte de la producción que han recogido. Las comimos el viernes y la verdad tenían buen sabor, aunque son más secas«, indicaba el sacerdote.
Pero nadie mejor para explicar la calidad de las alubias de Tolosa sembradas en Mali que la cocinera que elaboró el potaje, Izaskun Domentxe, de la Cofradía de la alubia de Tolosa: «El primer día de la feria celebramos una cena en el Casino los miembros de la Cofradía, el concejal José Miguel Gómez Elosegi y los miembros de Mali Elkartasuna. La verdad es que tuve el kilo de alubias 24 horas a remojo y le hizo falta 5 horas de cocción. Aún así, quedaron un poco más secas, pero tienen un color muy parecido a las de aquí aunque menos uniforme«.
La razón de que estas alubias queden más secas la dieron Enmanuel Koné y Evarist. «La tierra de Mali es escasa y muy arenosa porque el clima es semidesértico. Por ello no estamos habituados a las legumbres, aunque las que se han plantado de Tolosa, se han comido muy bien».
Proyectos para Mali
Evarist, se encuentra en Tolosaldea, gracias a un proyecto de educación que lleva adelante 'Mali Alkartasuna'. Se trata de que aquí realice estudios de automoción y después pueda desarrollar estos conocimientos en su país. Por su parte, Enmanuel Koné, estudia en Roma y es responsable de Cáritas para Mali.
«Sobre todo nos basamos en la agricultura que es la base de la vida. Nuestro objetivo es pasar de una agricultura de subsistencia a una más productiva, con el objetivo de erradicar el hambre, que tantas vidas se cobra entre la población. En Cáritas hemos preparado un programa. Investigamos las maneras de mejorar la productividad, enseñamos a los campesinos las nuevas técnicas de cultivo, hacemos programas de alfabetización y les ayudamos, a través de microcréditos, a que tengan los medios necesarios para cultivar», explicaba Enmanuel Koné.
«El año pasado fueron 2.200 euros los que recibió nuestra asociación que colabora con Mali, y esperamos que esta vez la subasta pueda alcanzar un cifra un poquito más alta», expresaba Josean Larrañaga, párroco de Villabona y miembro de la asociación, antes de producirse la puja por el celemín. Sus deseos se vieron cumplidos, cuando una de las voces pujó por 3.000 euros el saco de tres kilos de la mejor babarruna de Tolosa.
Evarist y Enmanuel Koné, de Mali, aunque residentes en Roma y Tolosaldea respectivamente por motivos de colaboración con su país, estuvieron presentes en la subasta y explicaron que allí 3.000 euros cunden mucho: «El salario medio de un campesino es, en francos cefas, lo que equivale a 30 euros mensuales», ponían como ejemplo. Varios miembros de la Asociación comentaron que el próximo mes de enero viajarán a tierras africanas para supervisar los proyectos, entregar el dinero y obsequiarles con alubias de Tolosa. Como hicieron hace dos años, van a plantar las babarrunas, aunque no con igual resultado que las que se producen en Tolosaldea.
Así lo explica Josean Larrañaga: «Esta primavera, en otra de nuestras visitas, nos han regalado una pequeña parte de la producción que han recogido. Las comimos el viernes y la verdad tenían buen sabor, aunque son más secas«, indicaba el sacerdote.
Pero nadie mejor para explicar la calidad de las alubias de Tolosa sembradas en Mali que la cocinera que elaboró el potaje, Izaskun Domentxe, de la Cofradía de la alubia de Tolosa: «El primer día de la feria celebramos una cena en el Casino los miembros de la Cofradía, el concejal José Miguel Gómez Elosegi y los miembros de Mali Elkartasuna. La verdad es que tuve el kilo de alubias 24 horas a remojo y le hizo falta 5 horas de cocción. Aún así, quedaron un poco más secas, pero tienen un color muy parecido a las de aquí aunque menos uniforme«.
La razón de que estas alubias queden más secas la dieron Enmanuel Koné y Evarist. «La tierra de Mali es escasa y muy arenosa porque el clima es semidesértico. Por ello no estamos habituados a las legumbres, aunque las que se han plantado de Tolosa, se han comido muy bien».
Proyectos para Mali
Evarist, se encuentra en Tolosaldea, gracias a un proyecto de educación que lleva adelante 'Mali Alkartasuna'. Se trata de que aquí realice estudios de automoción y después pueda desarrollar estos conocimientos en su país. Por su parte, Enmanuel Koné, estudia en Roma y es responsable de Cáritas para Mali.
«Sobre todo nos basamos en la agricultura que es la base de la vida. Nuestro objetivo es pasar de una agricultura de subsistencia a una más productiva, con el objetivo de erradicar el hambre, que tantas vidas se cobra entre la población. En Cáritas hemos preparado un programa. Investigamos las maneras de mejorar la productividad, enseñamos a los campesinos las nuevas técnicas de cultivo, hacemos programas de alfabetización y les ayudamos, a través de microcréditos, a que tengan los medios necesarios para cultivar», explicaba Enmanuel Koné.





