En un principio, está previsto que nieve en las cotas más altas, aunque parece que el sábado podría nevar por encima de los 1.400 metros.
En espera de ésto, las previsiones de las estaciones para estos días festivos no son muy buenas. De momento, todos los centros invernales de la Cordillera Cantábrica están cerrados para la práctica del esquí. En el Pirineo Aragonés, Astún y Candanchú tienen sus remontes cerrados de momento, en espera de que cambie la situación. Sí se puede esquiar en Formigal, aunque sólo están abiertos 7 de los 130 kilómetros de pistas de que dispone. Cerler, también del Grupo Aramón, tiene hasta 65 centímetros de nieve polvo/dura, con 14 de sus 65 kilómetros abiertos.
En el Pirineo catalán, Baqueira Beret llega a los 24 kilómetros, aunque los espesores no pasan de los 25 centímetros. En Valdezcaray sólo hay dos kilómetros esquiables y más abajo, en Sierra Nevada, sólo son siete.
En el lado francés las cosas no están mejor, pero conviene estar atentos a los partes que las estaciones irán dando estos días, ya que la situación puede cambiar si efectivamente llega el mal tiempo y la nieve.
De momento, hay que conformarse con lo que hay, aunque el comienzo de la temporada no está siendo precisamente bueno.






