SAN SEBASTIÁN. DV. Andoni Etxebarrieta, que sustituyó hace poco más de dos años a Koldo Saratxaga al frente de la compañía fabricate de autobuses Irizar, ha abandonado el cargo. Las razones oficiales comunicadas por la empresa se refieren a «razones personales» para justificar su cese en la dirección de la empresa, aunque otras fuentes aseguran que la decisión es producto de las importantes discrepancias que habían surgido en los últimos tiempos respecto al rumbo de la cooperativa y a las tensiones surgidas en el seno de la dirección. Por el momento, la empresa no ha designado al sustituto aunque provisionalmente se ha hecho cargo de la gerencia Peio Alcelay, que formaba parte del equipo directivo.
La sustitución del mito Saratxaga al frente de Irizar se ha revelado como un problema. Al parecer, los intentos de Etxebarrieta -que formó parte del equipo de Saratxaga- por introducir algunos cambios en la estructura de la compañía han sido muy contestados por los socios de la cooperativa. El cambio en la dirección -insisten fuentes conocedoras del proceso- no se ha debido a dificultades en la evolución de la empresa o a un revés en alguna de las áreas de actividad, sino a «problemas de entendimiento entre el gerente y buena parte de los socios».
Empresa 'estrella'
La evolución de Irizar es desde hace años un foco de atención y un modelo que se pone como ejemplo para evidenciar que una empresa no sólo puede llegar a superar una crisis, sino que incluso puede acabar convertida en un líder de su sector. La fuerte personalidad de Koldo Saratxaga, que abandonó la empresa a mediados de 2005 para iniciar un nuevo rumbo como consultor, apuntan, ha generado ahora en la empresa «una especie de vacío» que a pesar del tiempo transcurrido no se ha podido llenar.
Durante los 14 años que dirigió Irizar, Saratxaga aplicó un modelo de gestión extraordinariamente flexible, muy horizontal y con una estructura poco jerarquizada. Recientemente, en el transcurso de la presentación de su último libro, no sólo defendía este modelo de conducir los designios de una empresa sino que se mostraba especialmente crítico con el papel que juegan los mandos intermedios que, en su opinión, se dedican en su mayoría a hacer de meros transmisores de órdenes, sin aportar valor alguno.
Los datos de Irizar de los últimos años han estado marcados por una clara tendencia de crecimiento y de expansión internacional, con la apertura de centros de producción en India, China, Suráfrica, México, Marruecos y Brasil. En el último ejercicio, la compañía alcanzó una facturación de 364 millones de euros y experimentó un incremento del 11% en el número de autobuses vendidos, hasta totalizar la cifra de 3.641.