AlDia
Los profesionales de puntos de encuentro familiares de Gipuzkoa reclaman más recursos
«La labor que realizan es difícil al enfrentarse a situaciones de conflicto»
SAN SEBASTIÁN. DV. Los profesionales que trabajan en los puntos de encuentro familiares para padres y madres separados del País Vasco reclaman más dotación «de recursos» para poder llevar a cabo su labor «en las mejores condiciones». Éstas y otras conclusiones se abordaron ayer en la clausura de las I Jornadas de Puntos de Encuentro Familiar, organizada por la Federación de Puntos de Encuentro Familiares de Euskadi, celebradas en el Aulario de la UPV en Donostia.
Alrededor de 80 profesionales participaron en ponencias y mesas redondas que abordaron aspectos jurídicos, de intervención psicosocial y de seguridad en los puntos de encuentro, un espacio neutral en el que se atiende el derecho del menor a relacionarse con sus progenitores cuando existe una situación de conflicto. Según el psicólogo y coordinador de los dos centros que existen en Gipuzkoa, Xabier Moñux, la labor de los profesionales que allí trabajan -titulados en psicología, en psicopedagogía o en trabajo social- «es difícil porque se enfrentan a situaciones en los que la dificultad de poder realizar una intervención es grande, al existir un conflicto entre los progenitores».
Por ello, Moñux reclamó «una regulación necesaria» en estos centros para que «los trabajadores puedan tener una cobertura suficiente», con apoyo «de la Administración» en forma de «recursos». Además, el psicólogo pidió para estos profesionales «unas condiciones económicas que permitan su continuidad y estabilidad», junto a la necesidad de «una formación continua».
Otro de los «retos» de los puntos de encuentro es poder abordar «las dificultades que tiene el niño al dejar al progenitor custodio para estar con el otro progenitor». Los puntos de encuentro «deben de detectar» los problemas para que este cambio «sea lo menos traumático posible para el menor».
En cuanto a la seguridad, durante las jornadas se aludió al borrador del nuevo decreto del Gobierno Vasco de regulación de los puntos de encuentro, que contempla un convenio entre la Administración y las fuerzas de seguridad para que los puntos de encuentro tengan la cobertura suficiente de seguridad, en los casos que existiera medidas de alojamiento o situaciones de conflicto. «No obstante, Kidetza, la asociación guipuzcoana de puntos de encuentro, desde 2005 establece este coordinación con la Er-tzaintza, a través de un convenio, que ha permitido mantener un nivel de seguridad en aquellos casos donde hubiese situaciones de riesgo para el menor, los progenitores o los propios profesionales», señaló Monux.
Alrededor de 80 profesionales participaron en ponencias y mesas redondas que abordaron aspectos jurídicos, de intervención psicosocial y de seguridad en los puntos de encuentro, un espacio neutral en el que se atiende el derecho del menor a relacionarse con sus progenitores cuando existe una situación de conflicto. Según el psicólogo y coordinador de los dos centros que existen en Gipuzkoa, Xabier Moñux, la labor de los profesionales que allí trabajan -titulados en psicología, en psicopedagogía o en trabajo social- «es difícil porque se enfrentan a situaciones en los que la dificultad de poder realizar una intervención es grande, al existir un conflicto entre los progenitores».
Por ello, Moñux reclamó «una regulación necesaria» en estos centros para que «los trabajadores puedan tener una cobertura suficiente», con apoyo «de la Administración» en forma de «recursos». Además, el psicólogo pidió para estos profesionales «unas condiciones económicas que permitan su continuidad y estabilidad», junto a la necesidad de «una formación continua».
Otro de los «retos» de los puntos de encuentro es poder abordar «las dificultades que tiene el niño al dejar al progenitor custodio para estar con el otro progenitor». Los puntos de encuentro «deben de detectar» los problemas para que este cambio «sea lo menos traumático posible para el menor».
En cuanto a la seguridad, durante las jornadas se aludió al borrador del nuevo decreto del Gobierno Vasco de regulación de los puntos de encuentro, que contempla un convenio entre la Administración y las fuerzas de seguridad para que los puntos de encuentro tengan la cobertura suficiente de seguridad, en los casos que existiera medidas de alojamiento o situaciones de conflicto. «No obstante, Kidetza, la asociación guipuzcoana de puntos de encuentro, desde 2005 establece este coordinación con la Er-tzaintza, a través de un convenio, que ha permitido mantener un nivel de seguridad en aquellos casos donde hubiese situaciones de riesgo para el menor, los progenitores o los propios profesionales», señaló Monux.





