Aranburu, además, confirmó que se ha encontrado una nueva cavidad en el entorno de Praileaitz, hallazgo que ya adelantó en la citada comparecencia el arqueólogo y director de la excavación del yacimiento de Praileaitz Xabier Peñalver. Aranburu detalló que la localización de esta nueva caverna se produjo durante la segunda fase del plan que tiene como objetivo recopilar «datos suficientes» para estudiar si el decreto de protección de Praileaitz tiene que «ser modificado» o «cuál debe ser el plan de vigilancia» de este entorno.
La responsable foral precisó que la primera fase del plan, en la que se analizó la zona orientada hacia Sasiola, ha concluido sin hallazgos significativos, si bien en la segunda etapa, centrada en el área dispuesta hacia Astigarribia, se ha localizado una «cavidad» en la que ahora se están practicando unas «catas» para ver si es susceptible de contener un yacimiento arqueológico. En caso de que estos sondeos den un resultado positivo, se le otorgaría «protección como zona de presunción arqueológica, con lo que eso supone de intervenciones posteriores». Además de esta nueva gruta, también se han localizado en este lugar dos caleras «que pueden tener relación con el monasterio de Sasiola», aunque Aranburu les restó valor cultural porque, según aseguró, en Gipuzkoa hay «muchas» de este tipo.
Aranburu recordó que en el estudio, que está coordinando Aranzadi en el marco de su convenio de colaboración con la Diputación, se han aplicado sistemas de sondeo como el georradar que, a falta de un informe definitivo, ha permitido detectar que en esta zona hay más galerías, aunque todavía se desconoce su tamaño, ubicación y si tienen valor arqueológico. Este sistema hace pensar asimismo que la cueva de Praileaitz no tiene prolongaciones. Los trabajos que están realizando incluyen un estudio hidrogeológico cuyos resultados no se conocerán hasta dentro de varios meses y que permitirá determinar «la incidencia que puede tener la climatología en la cueva».
La diputada subrayó que el decreto de protección de Praileaitz, emitido el pasado mes de julio por el Gobierno Vasco, incluye la necesidad de hacer estudios para la recuperación del paisaje en las áreas «más restringidas» del entorno de la cueva, para lo que la Diputación se pondrá en contacto con las personas que «tengan mayor reconocimiento» en este ámbito. La responsable foral adelantó que, tras la conclusión de todos los estudios en curso, se reunirá con la Sociedad de Ciencias Aranzadi y con las personas que se encarguen de la recuperación paisajística de la zona para «hacer un trabajo en coordinación». Insistió por último en que «en caso de que aparecieran nuevas cavidades de interés arqueológico, o cualquier otro elemento con una relación directa con Praileitz se darán los pasos pertinentes para la modificación del decreto y la protección de la zona que así lo requiera».









