
YTANTOS
Las reuniones, por la mañana
Cuando Patricia Zabal, Mercedes García y Eli Ezcurdia dieron el paso de montar su propia empresa, tenían muy claro que era preciso reorganizar la jornada laboral para sumar tiempo a la atención familiar y al ocio. Venían de una compañía en la que el día arrancaba a las nueve de la mañana y finalizaba, en muchas ocasiones, a las ocho de la tarde. «Es que con ese horario no te queda tiempo para nada, ni para hacer recados, porque para cuando salíamos todo estaba cerrado», cuenta Eli. Hasta el punto de que Mercedes retrasó su maternidad por la incompatibilidad del horario laboral con el cuidado de un bebé.
Así que cuando crearon Ytantos, una empresa de comunicación y diseño gráfico, optaron por una reorganización que se consolidó gracias al apoyo de Fomento de San Sebastián. Se preguntaron qué podían cambiar para trabajar más a gusto, y empezaron por el horario. «Solíamos perder mucho tiempo en ir a casa a comer, por lo que optamos por quedarnos aquí. Tenemos un microondas y paramos un rato». De esta forma, realizan una jornada que les permite salir entre las 16.30 y 17.30, ya que dependiendo de las necesidades de unas y otras entran a las 8 o a las 9.
Ezcurdia reconoce que, al principio, les costó adaptarse. Y no precisamente a ellas, que están encantadas, sino a sus clientes, que les llamaban a las siete de la tarde al móvil porque no localizaban a nadie en la oficina. Ahora ya se han acostumbrado.
Otra de las medidas que han adoptado es organizar todas las reuniones por la mañana, «a menos que sea imposible. Y si es por la tarde, que sean a primera hora». La tecnología también tiene un papel importante para, en momentos concretos, poder trabajar desde casa. Por ello, con la subvención que reciban del programa comprarán un ordenador portátil. Las PDA son otro elemento clave.
DINYCON
La tarde del viernes, fiesta
Dinycon es una ingeniería que se dedica a sistemas de control y automatización. Esta empresa se mueve en el ámbito de la innovación, por lo que optaron por no quedarse anquilosados en los usos y costumbres que, por inercia, se mantienen en muchas compañías. Su gerente, Roberto García, explica que para ello contrataron a una consultora que canalizó los aspectos mejorables que observaban los seis empleados. Hicieron entrevistas personales e introdujeron algunos cambios. ¿El resultado? «La gente está más motivada».
Porque librar la tarde de los viernes motiva. Alargar el fin de semana fue una de las primeras decisiones que adoptaron. «Hicimos un reajuste de los horarios para trabajar esas horas entre semana». Así, por ejemplo, entrar a las 8.30 horas en vez de a las 9. Aunque hay flexibilidad para quien, por ejemplo, quiera llevar a los hijos a la guardería.
También han ido incorporando nuevas tecnologías, como la que les permite acceder al servidor de datos desde casa. El objetivo no es fomentar el teletrabajo, «porque nuestro oficio nos obliga a reunirnos mucho», pero sí solventar momentos puntuales en los que uno pueda acabar un proyecto desde casa.
FASHION OUTLET
Comer en el trabajo para salir antes
«Siendo todas mujeres, no nos quedaba más remedio que conciliar». Leticia Ganuza es la directora de Fashion Outlet, una tienda ubicada en el polígono Belartza en la que se pueden encontrar prendas de marcas y diseñadores de gama alta con descuentos considerables. El negocio, que emplea a un total de siete mujeres, acaba de ampliarse con la incorporación de ropa para niños.
Ganuza recuerda que, de entrada, no es fácil conciliar cuando se trata de un comercio. Hay que atender al público. «Pero había que hacer algo, así que decidimos organizar dos turnos y comer allí mismo, sin perder tiempo en ir a casa. No cerramos al mediodía». Así, disponen de dos horarios, de 10.30 a 18.00 y de 12.30 a 20.00 horas en el que se van turnando cada semana. «Unas semanas te queda tiempo para hacer cosas por la tarde, lo cual no está nada mal si se trabaja en el comercio y, si no, tienes tiempo por las mañanas».
Esta organización también ha requerido un sistema de comunicaciones en el que pocas cosas quedan al azar y en el que todas las empleadas son polivalente: lo mismo se encargan de la llegada del materia que asesoran a los clientes. Se trata de contar con comodines que tapen huecos, «porque si alguien tiene que llevar al hijo al médico, pues lo hace y otra le cubre». De hecho, en ocasiones puntuales Leticia ha trabajado en su despacho con la compañía de algún niño. «Porque hay ocasiones en las que no tienes donde dejarlos y aquí les ponemos un DVD o le damos cosas para pintar... Son situaciones que se dan muy de vez en cuando, ¿pero te imaginas a un hombre trabajando en su despacho con el hijo de un compañero al lado?» reflexiona. Para Ganuza, estas medidas de conciliación son necesarias y muy positivas, «porque ayuda a crear mejor ambiente. No sólo es que ganes tiempo para ti o para dedicárselo a la familia, sino que la comunicación y la relación es mejor».
ASKORA PLUS
Más compromiso y armonía
Cuentan en Askora Plus que han emprendido un camino sin retorno «en el que empresa y trabajadores son uno». Tiene 200 empleados (el 96% mujeres) dispersos por Gipuzkoa, Vizcaya, Álava y Navarra que se dedican a servicios integrales de catering, limpieza... Tienen un plan de conciliación que están a punto de implantar en su totalidad y que se basa en mejorar la comunicación interna, flexibilizar calendarios, horarios y turnos, planes de formación... Los efectos ya se están dejando notar. «Nos ha supuesto reforzar el compromiso y la responsabilidad de todos. Al final, la armonía que se consigue con una conciliación equilibrada motiva la rentabilidad emocional y el orgullo de pertenencia».





