Portavoces de ambos colectivos han comparecido hoy en el Parlamento Vasco, a petición de EHAK, para hablar del estado de la cueva de Praileaitz, en Deba.
El Gobierno Vasco aprobó el pasado 17 de julio un decreto de protección de la cueva, permitiendo la actividad extractiva en el área más lejana a la cueva.
Tanto los representantes de Praileaitzen Lagunak como los de la Sociedad de Ciencias Aranzadi han opinado que el decreto "no protege" el yacimiento.
Desde Praileaitzen Lagunak, han denunciado que los pasos que se han dado desde el Gobierno Vasco para proteger la cueva y las pinturas han sido "escasos y lentos".
Sobre el decreto de protección, han opinado que se ha dictado "tarde" y que "no protege de forma adecuada" el yacimiento.
También han denunciado que el Gobierno Vasco y la anterior Diputación de Gipuzkoa han sido "un obstáculo para avanzar en la protección de la cueva".
Asimismo, han reclamado la protección "de todo el entorno de Praileaitz" y han advertido de que "está siendo engullido por la cantera".
Han propuesto a los grupos que promuevan una proposición no de ley urgente en la que se inste al Gobierno Vasco a modificar o ampliar el decreto en vigor, protegiendo la ladera y el entorno cultural de Praileaitz I.
Asimismo, han planteado que en la iniciativa se pida la suspensión de actividades "de todo tipo" en este área.
Voladuras
Por su parte, los representantes de la Sociedad de Ciencias Aranzadi han advertido de que "la ladera de la cueva sigue desapareciendo voladura tras voladura" y han mostrado su "preocupación" ante una intensificación de la explotación.
Según han denunciado, las labores de explotación, principalmente en la ladera, "están eliminando día a día de forma irreversible este entorno".
Por ello, han pedido a las instituciones competentes que adopten las medidas necesarias para que evitar la desaparición de la ladera.
En este sentido, han exigido "que se paralice" la actividad de la cantera mientras no estén acabados los estudios que se están elaborando.
En cuanto al decreto de protección dictado por el Gobierno Vasco, han advertido de que "no protege la cavidad ni mucho menos su entorno".
Asimismo, los investigadores de Aranzadi han cuestionado el control que se está realizando sobre las vibraciones de las voladuras y han advertido de que también preocupan otras cuestiones, como la aparición de grietas y de humedades.
Finalmente, han asegurado que no se conoce el desarrollo completo de la cueva, por lo que, las zonas de protección establecidas por el Gobierno Vasco son "dudosas".