No será así. La voluntad de todos los directivos es cesar en sus funciones el mismo 3 de enero y dejar la Real Sociedad.
Nos encontramos, por tanto, ante el adiós definitivo de esta directiva, que surgió en abril de 2005 cuando varios ex jugadores de la Real encabezados por Miguel Fuentes, Iñaki Alaba y José Mari Martínez pusieron en pie una candidatura para asumir la gestión de la Real Sociedad en las elecciones que había convocado el anterior presidente, Astiazarán, para el 30 de junio de ese año.
La candidatura, que adoptó el nombre de Denonerreala, fue recibiendo el apoyo de otros ex jugadores y de personas independientes, como la propia María de la Peña y de otros colectivos.
Fuentes accedió a la presidencia el 30 de junio de 2005 al ganar las elecciones Denonerreala con el apoyo de más de 31.000 acciones, frente a las 20.392 de Santos.
Tres presidentes
Es llamativo el hecho de que en estos dos años y medio largos al frente de la Real, haya habido nada menos que tres presidentes: primero Fuentes, que el 1 de junio anunció su dimisión; luego De la Peña, que se fue el miércoles y ahora Juan Larzabal, que llegó a la directiva el 30 de junio, al ser aprobado por los accionistas su ingreso en la Real. Luego, el 28 de julio, en una remodelación del Consejo, Larzabal fue nombrado vicepresidente.
Tras la confirmación de que ni él ni ningún miembro del actual Consejo seguirá en la Real más allá del 3 próximo 3 de enero nos encontramos ante una presidencia interina.
Juan Larzabal será el encargado de presidir la Junta General Ordinaria del día 30 en el Velódromo de Anoeta. En ella intentará sacar adelante tanto las cuentas anuales como el presupuesto de la próxima temporada. El Consejo realista, tal y como dijo María de la Peña, se reafirma en que tanto las cuentas formuladas por ellos y certificadas por la auditoría, como el presupuesto 07/08 reflejan fielmente la realidad de la entidad.
La ya ex presidenta del club anunció las fuentes de ingresos que manejan, entre las que se encuentra la venta del 40% de los derechos federativos de los jugadores de la cantera calificados como no críticos pero sólo de la primera plantilla, aspecto que conviene dejar claro. En este sentido cabe recordar que los derechos de la venta de los jugadores considerados críticos están ya comprometidos contra la deuda con la Hacienda Foral.







