
DATOS
La doctora arrasatearra Igone Vélez de Mendizabal, coordinadora del proyecto, y la ingeniera de telecomunicaciones Ana Aguirreurreta, responsable del consorcio, que agrupa a diez empresas y centros de investigación, señalan que Confidence persigue crear un sistema que facilite a la persona mayor un control de sus conductas cotidianas y de su estado de salud. La propuesta tiene un planteamiento hasta cierto punto «revolucionario» y ha obtenido la máxima puntuación de los 126 proyectos presentados a una convocatoria de la Unión Europea.
Vélez de Mendizabal, que da clases en el Laboratorio de Señal Digital de Tecnun, explica que el consorcio dispone de un plazo de tres años para diseñar un prototipo de un sistema de sensores que permitan procesar una batería de datos e informaciones sobre las conductas y comportamientos de la persona mayor. «Nuestro pretensión es idear un aparato que sea discreto, por ejemplo, una pulsera, y que el usuario la emplee como si no lo llevara encima».
«A través de sensores -prosigue- se podrán procesar todo tipo de informaciones: si una persona de ducha diaria, deja de hacerlo durante una semana, se podría interpretar como un estado de deterioro mental y activar una alarma que le hiciera ver al usuario que tiene un problema. El sistema también podrá servir para controlar si sufre una caída, si pierde la conciencia, en definitiva para detectar cambios en su conducta».
El aparato estará conectado vía inalámbrica con una estación de procesamiento de datos en su hogar -y, en su caso, con el de algún familiar-. «Tiene que ser una tecnología amable, no intrusiva que no incorpore, por ejemplo, cámaras de video, porque conseguiríamos un efecto indeseado, que el anciano se sintiera controlado en vez de ayudado».
Aparato no intrusivo
Una clave para el diseño es que el aparato no sea «intrusivo», porque las personas de edad suelen ser las más refractarias a las nuevas tecnologías. «Disponer de un sistema de esta naturaleza, que se puede utilizar dentro y fuera del hogar, le proporcionará al usuario confianza para seguir haciendo su vida cotidiana de una forma autónoma».
Las funciones están por precisar, pero las posibilidades de esta suerte de ángel de la guarda digital son enormes. En el consorcio participan expertos en tecnologías de la información y de la comunicación -sensores, transmisiones inalámbricas y software-, y en asistencia sanitaria, así como médicos y expertos en geriatría. Uno de los socios del proyecto es el centro tecnológico Fraunhoffer IIS de Erlangen (Alemania), con el que Tecnun comparte proyectos desde hace muchos años .
Para saber qué es todo lo que podría hacer el sistema, se tendrán en cuenta los requerimientos de la red de atención geriátrica de Västerbotten, en Suecia, que atiende a personas mayores de la región, donde los núcleos residenciales están muy diseminados, «de manera que la respuesta inmediata a cualquier problema de salud debe contemplar esta circunstancia», explica Ana Aguirreurreta.





