Ahora tocaré un tema poliédrico, de muchas interpretaciones según del lado que se mire, allá cada uno con la suya. Al salir de la presentación de la peña Mandiola (el viernes por la noche) me puse al corriente de la propuesta planteada por el Eibar a los hosteleros y comerciantes: quieren cobrarles 5 euros los carteles anunciadores de los partidos del primer equipo. El meollo de la cuestión es que estos carteles tienen un diseño cinematográfico que ha gustado y el Consejo desea sacar partido económico. Pero ahondado en este meollo, y valga la redundancia, los comerciantes y hosteleros no tienen la obligación ni de comprar ni de colocar. Están en su derecho de colaborar o no. Se supone que en este país tenemos la entera libertad de tomar o no una decisión. A mi me resulta lícito que un hostelero o comerciante diga que no, lo mismo en caso contrario. Allá cada uno en su casa. Entiendo que el Eibar quiera obtener una rentabilidad, pero también considero que aquel que toda la vida ha prestado su local sin cobro alguno, catalogue la decisión del club de inadecuada. Pienso que se puede estudiar otras fórmulas de marketing. En este caso, el tiempo dará o quitará razones. Lo veo así de sencillo.
Quedan pocas semanas para las fiestas navideñas, lo mismo para la apertura del mercado de invierno, a buen seguro que hablaremos bastante porque el Eibar no es ajeno al movimiento del mercado. Se habla de que los armeros pudieran reforzarse; se habla de que alguno podría tener cierta oferta. Cuando llegue el momento hablaremos, quizá no tanto como se está hablando de la supuesta compra de la Real por un grupo de inversores chinos. Y de hablar, uno tuvo conocimiento que la pasada semana la presidenta de la Real, María de la Peña y demás, entre ellos el ex-presidente Miguel Fuentes, tenían prevista una visita a Eibar, ¿con qué fin? Nuestra ciudad es epicentro geográfico de Euskadi, lugar estratégico de muchos encuentros. Y para encuentros el del domingo en Castellón.





