Tal percepción se aprecia de forma especial en Álava, donde los precios de la vivienda nueva libre cayeron un 7,7% durante el pasado trimestre respecto al mismo periodo del año anterior. Esa evolución negativa se debe al mayor peso de viviendas edificadas fuera de Vitoria, que son más baratas, pues en la capital alavesa los precios se mantuvieron.
Por el contrario, Vizcaya y Gipuzkoa registraron aumentos del 16,6% y del 16% en el segmento de las viviendas nuevas libres, respectivamente, pero esas cifras están distorsionadas, ya que en ambos territorios se ha producido un incremento coyuntural de la oferta residencial del lujo, un tipo de inmueble que ronda los 5.000 euros por metro cuadrado.
De ese modo, aunque el precio medio de la vivienda nueva ha subido de forma global un 12,5% en toda la comunidad, el Gobierno Vasco puntualiza que existe una gran dispersión de precios. En realidad, la vivienda de tipo medio -que es la que responde a las expectativas de la mayoría de la gente- sólo se ha encarecido un 2%.
La ralentización del sector inmobiliario, provocada por los precios y por la subida de los tipos de interés, se aprecia en el stock de residencias pendientes de vender en Euskadi, que aumentó un 13% en septiembre pasado respecto al año anterior. Sin embargo, ese incremento ha sido todavía más acusado en el segmento de los pisos usados, donde ha llegado al 30%.Vizcaya acapara el 49% de la oferta global de pisos (nuevos y de segunda mano), mientras que Gipuzkoa absorbe el 32% y Álava el 19%.
Medio año para vender
En términos absolutos, las viviendas puestas a la venta en Euskadi sumaban 20.139 hace dos meses, de las cuales 9.353 eran usadas. En cambio, un año antes la oferta ascendía a 17.670 inmuebles, de los que 6.611 eran de segunda mano. «Todo esto apunta -según el Departamento de Madrazo- a una ralentización en la actividad del mercado que ha llevado a un incremento del stock y a una moderación en el incremento de los precios».
Vivienda constata una progresiva «contracción» del mercado de la vivienda, que «se ha hecho más evidente en los últimos trimestres». Y recalca que esa percepción «es compartida por promotores y agentes inmobiliaria en los tres territorios históricos».





