Insausti hizo esta reflexión durante la inauguración de la jornada Retos en la intervención con adolescentes organizada en San Sebastián por la asociación Norbera y en la que también participaron la responsable de Renovación Pedagógica del Gobierno Vasco, Marisol Uria, y la concejal de Bienestar Social del Ayuntamiento donostiarra, Susana García Chueca.
El responsable foral recordó que, a pesar de que se habla mucho de los menores inmigrantes que llegan a nuestro territorio, Gipuzkoa no sólo tiene que afrontar esta «realidad», sino también la de muchos adolescentes autóctonos y sus familias que «están siendo atendidos» por los servicios de asistencia.
Explicó en este sentido que, según sus previsiones, este año la Diputación atenderá aproximadamente «a unos 200 menores extranjeros frente a unos 1.000 autóctonos». Insausti recalcó que se habla más de los extranjeros «porque no tienen familias ni referentes, pero están igual de desprotegidos que los de aquí».
Insausti aludió a los problemas de drogadicción que presentan algunos de estos menores y criticó a la «falta de escrúpulos» de los adultos que venden estas sustancias que «denigran» a los adolescentes.





