
En Gipuzkoa, según informaron fuentes del departamento vasco de Agricultura y de Desarrollo Rural y Medio Ambiente de la Diputación de Gipuzkoa, los cinco nuevos casos se han producido en tres granjas de vacuno ubicadas en Aia, Oiartzun y Andoain, y dos de ovino situadas en Oiartzun y Hernani.
Con estas últimas muestras, el Instituto de Investigación Agraria Neiker-Tecnalia ha realizado ya 344 análisis desde que se detectó el primer foco y ha comprobado que hasta ahora hay 33 granjas de ovejas y vacas infectadas, de un total de 4.500 explotaciones. Hasta ahora se han producido cerca de 40 muertes, todas ellas de ganado ovino.
Las mismas fuentes insistieron en que la enfermedad, que no se transmite por el consumo de carne a las personas, sigue localizada en Gipuzkoa y, por el momento, no se ha constatado que se haya extendido a Vizcaya o Álava. Los municipios donde han sido detectadas explotaciones con el mal de la lengua azul son hasta ahora Oiartzun y Errenteria, donde se localizó inicialmente la enfermedad, así como Lezo, San Sebastián, Aia, Hondarribia, Andoain y Hernani.
Hoy está convocada en la sede del Gobierno Vasco una reunión en la que el consejero de Agricultura, Gonzalo Sáenz de Samaniego, se reunirá con representantes de los sectores afectados, como sindicatos agrarios y asociaciones de vacuno y ovino, para informarles de los últimos datos disponibles y analizar la evolución de la situación, así como las actuaciones más inmediatas, como la vacunación del ganado, que comenzará la próxima semana.
Sin novedad en Navarra
La consejera de desarrollo Rural del Gobierno de Navarra precisó además que hasta la tarde del miércoles eran cerca de cien las explotaciones de ovino inspeccionadas y otras 95 de vacuno, en este caso con muestras de sangre.
Sanzberro recalcó que hay que mantener «todas las cautelas» y aseguró que desde el Gobierno de Navarra se seguirá «trabajando para completar las inspecciones en un área de 20 kilómetros» próxima a Oiartzun, donde se confirmó un foco.





