
Hace un par de años, Montoia accedió a explicar un poco más eso de no aparecer ante los medios. Escribió un pequeño texto para la antología Pintxos. Nuevos cuentros vascos, coordinada por Mari Jose Olaziregi, que rezaba así: «'Not the singer, but the song', cantaba Hank Williams. También a mí lo que más me interesa es la canción, no quien la canta. Del mismo modo, en literatura la vida de los escritores me importa poco. Es más, creo que lejos de ayudar en algo a su obra, la mistifica y enturbia. (Quizás sea por eso por lo que los editores insisten tanto en publicarlas). ¿Qué le importan a nadie los gustos o manías del autor del libro que tiene en sus manos, su sexo, raza o edad? A mí, como lector, esos datos siempre me han estorbado. Tal como están las cosas, ya hay suficientes intermediarios entre el texto y el lector. Toda esa información sobre el autor lo único que suele conseguir es que leamos su obra con prejuicios, de acuerdo a nuestras fobias y filias estéticas, ideológicas o personales. Por lo tanto, diré solamente que desde que comencé a publicar a principios de los ochenta, he dado a la imprenta tres poemarios, tres libros de cuentos, una especie de crónica viajero-musical y cinco novelas. Lo demás, como dijo el poeta, es silencio».
Montoia, que trabaja en Euskal Telebista, según nuestras últimas noticias en algo así como el Departamento de Producción Exterior, por lo que se dedica al visionado de materiales audiovisuales de otros países, es un hombre productivo. Casi todos los años publica algún libro. Comenzó escribiendo poesía, y en su primer poemario (Anfetamiña., 1983) publicó aquella pieza tan comentada que decía así:
Batzuentzat
Jesukristo gurutzera
(lapurren artean)
igo zenean,
historia hasten da.
Beste batzuentzat, aldiz,
Leninek txapela kenduz
«botere osoa sovieterako»
deihadar egin zuenean,
Finlandiako geltokian.
Niretzat
David Bowiek ilea moztu zuen
egunean.
El poema viene a decir, en sus últimas líneas, que la historia comienza cuando David Bowie se cortó la coleta. Según el crítico Jon Kortazar, ahí Montoia reniega del cristianismo y el comunismo y apuesta por un individualismo radical.
Montoia ha trabajado tanto el cuento como la novela, con historias muy variadas, que en muchas ocasiones mezclan elementos muy concretos de la realidad y otros detalles más novelescos. Ha escrito historias ambientadas en la Vitoria posterior a la Guerra Civil de 1936 y en una trinchera de la Primera Guerra Mundial. En alguna otra ocasión ha tomado como referencia a los antiguos polimilis. Según la profesora Mari Jose Olaziregi, en sus historias abundan los «desterrados».
Montoia es quizá más conocido en su faceta musical. Fue uno de los integrantes de Hertzainak, pero se marchó del grupo antes del primer disco. Enseguida creó M-ak, un grupo que ha fue reconocido bastante a posteriori. Una de las canciones más renombradas fue Ehun ginen , que luego fue versioneada por Kortatu, en la que toman la palabra unos milicianos libaneses que van cayendo diezmados. En aquella época, el grupo contó con las colaboraciones de Mikel Albisu, quien ya para entonces firmaba sus trabajos como Mikel An-tza.Tras una primera época de ritmos rock, Montoia se pasó a canciones más lentas. Su último disco salió hace cinco años: Ni ez naiz Xabier Montoia.





