
Una de las granjas afectadas, en Oiartzun. [MIKEL FRAILE]
El diputado foral de Desarrollo del Medio Rural, Rafael Uribarren, explicó hoy en declaraciones a los medios de comunicación que se ha emitido una orden foral en la que se adoptan una serie de medidas de prevención y vigilancia epidemiológica para evitar que se extienda esta enfermedad, conocida también como fiebre catarral ovina, que ya ha causado la muerte de entre 15 y 20 cabezas de ganado ovino.
Entre ellas, se ordena la inmovilización en todo el territorio de las especies sensibles y se prohíbe su traslado, salvo el envío al matadero para su sacrificio y de forma comunicada y controlada.
También se prohíbe realizar ferias, mercados o concentraciones ganaderas de las especies afectadas y se recomienda a los propietarios de vacas y ovejas que apliquen a los animales y a las instalaciones de estabulación repelentes del mosquito culicoides, que transmite esta enfermedad.
Siete granjas afectadas
Uribarren precisó que hasta el momento se ha confirmado la existencia de la enfermedad en siete granjas de ovino y dos de vacuno en Errenteria y Oiartzun, pero como el periodo de incubación de este virus es de entre siete y nueve días, es probable que surjan nuevos casos en otras comarcas guipuzcoanas.
La enfermedad, de la que se han detectado más de 20.000 focos en distintos países de Europa, y que en España está presente también en Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha, se manifiesta por la inflamación de las mucosas de la boca y el tracto respiratorio de los animales, y tiene una mortalidad de en torno al 50% del ganado.
Los laboratorios del Instituto de Investigación Agraria Neiker-Tecnalia descubrieron el pasado 30 de octubre un posible caso de Lengua Azul en Gipuzkoa, enfermedad que hasta ahora no se había detectado en el País Vasco, por lo que se ordenó la inmovilización de los animales en un radio de 20 kilómetros alrededor de los focos de Oiartzun y Errenteria, que se ha ampliado ahora a todo el territorio.
Uribarren puso de relieve que la Diputación guipuzcoana está en contacto permanente con responsables forales de Vizcaya y Álava, así como del Gobierno Vasco y no descartó que las medidas de prevención se extiendan a toda la comunidad autónoma.
No afecta a los humanos
Tras aclarar que la Lengua Azul se trasmite a través de la picadura del mosquito de un animal enfermo a otro sano y que no afecta a los humanos ni por consumo de alimentos ni por contacto, el diputado anunció que una vez que concluya la actual etapa de "eclosión", en la que se determinarán los focos existentes a través de las analíticas que hagan los laboratorios, se prevé la vacunación del ganado sano.
Para ello la Diputación está inspeccionando "decenas" de granjas y prevé constituir una comisión de seguimiento de la enfermedad en la que participen asociaciones del sector, sindicatos agrarios y responsables políticos.
En Gipuzkoa, donde hay unas 165.000 cabezas de ganado ovino (hembras) y unas 40.000 de vacuno, los casos detectados son del "serotipo 1", que es el que está presente en Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha, mientras que en Europa es el "serotipo 8", ocasionado por otro tipo de este mismo mosquito, por lo que, según Uribarren, lo más probable es que el contagio haya procedido del sur de España.
Una vez que se evalúe y controle la situación, la Diputación no descarta facilitar ayudas a los ganaderos.
Los grupos junteros del PP, Ezker Batua-Berdeak y Aralar, han pedido la comparecencia de Rafael Uribarren en las Juntas Generales de Gipuzkoa para que explique las medidas adoptadas contra esta enfermedad, precise el número de explotaciones afectadas y detalle las causas que han motivado su presencia en este territorio.