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RSS | ed. impresa | Regístrate | 3 diciembre 2008

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JOSÉ MIGUEL OLANO | EX DELANTERO DEL SANSE, REAL Y MURCIA
«El Sanse era un torrente ofensivo; a veces teníamos más público que la Real»
El usurbildarra anima a los ex jugadores a acudir a Zubieta el día 10 para celebrar las Bodas de Oro

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«El Sanse era un torrente ofensivo; a veces teníamos más público que la Real»
José Miguel Olano posa en su rincón favorito, Igeldo. [MIKEL FRAILE]
Este antiguo ariete de Sanse y Real destila sentimiento txuriurdin por los cuatro costados. José Miguel Olano, usurbildarra, fue uno de los estandartes del primer filial realista, y llegó a anotar 31 goles en 19 partidos en la misma temporada, una gesta sin parangón. A sus 69 años mantiene la fachada de panzer y recuerda, con minuciosidad, el comienzo de la andadura del Sanse, que cumple cincuenta años. Por eso, aprovecha para animar a todos los ex jugadores a acudir a Zubieta el próximo sábado para celebrar las Bodas de Oro del equipo.

- Formó parte del primer Sanse de la historia, ¿nos podría recordar el nacimiento del filial?

- Todo comenzó cuando un buen día de 1955, la Real juvenil alcanzó la final de Copa bajo la dirección de Carmelo Bermejo, un gran entrenador que tuvo que dejarlo al carecer de título. La final de esta categoría se disputaba justo antes del partido de los mayores, costumbre que debería recuperarse. Con una media de edad de dieciocho años y acostumbrados a jugar ante no más de cien personas, nos plantamos un puñado de guipuzcoanos en el Bernabéu y ante 120.000 almas. Vencimos al Sevilla por 2-0. La directiva vio la necesidad de crear un equipo que diera cabida a la terna de jugadores de calidad que no tenían sitio en la Real, pues las plantillas eran de no más de dieciséis jugadores.

- Al principio no se llamó Sanse...

- La directiva quería que se llamase Real Sociedad B. Al crear el nuevo equipo, tuvimos que empezar en Segunda Regional, con Joseba Elizondo en el banquillo, y tres categorías por debajo de la Segunda División. Los jugadores de la Real juvenil campeona perdimos dos años, porque aunque la regional contaba con un nivel extraordinario, estábamos por encima del nivel. Sólo Araquistain, Irulegi y Lacalle subieron directamente al primer equipo desde juveniles.

- ¿Y cómo adquirió la denominación de Sanse?

- Resulta que la normativa del fútbol en aquella época era muy diferente a la de ahora. Al subir a Tercera, se exigía a los filiales un nombre diferente. Castilla, Amistad... y en nuestro caso, Sanse. Tengo que destacar que no existían todavía las sustituciones, por lo que un jugador joven tenía realmente complicado debutar en Primera sin la existencia de un filial. Eso implicaba jugar todo el partido, riesgos para el entrenador. Sin el Sanse, muchos jugadores se habrían quedado en el camino.

Escuela de talento

- ¿Qué queda del modelo de Sanse que usted conoció?

- Sinceramente, poco. En nuestra época, a pesar de ser un filial, el Sanse era un equipo independiente de la Real. No se subían y bajaban jugadores como ahora, no estaba permitido. Ni tampoco el filial tenía un modo de juego parecido al del primer equipo. En nuestra época, el Sanse era un torbellino ofensivo. No se hacía hincapié en la táctica, sino que se dejaba total libertad a los jugadores para que mostraran su talento.

- ¿No importaban los resultados?

- Al revés. Uno de nuestros secretos radicó en ser competitivos a más no poder. Éramos un equipo ganador. Pero nos dejaban desarrollar nuestro talento. En las profesiones creativas el que muestra talento, después no tiene problemas para adaptarse a métodos o tácticas con más ataduras.

- ¿Dónde jugaba aquel Sanse?

- En el antiguo Anoeta, aunque también en Michelín y Atocha. Debido a nuestro fútbol ofensivo, opuesto al que practicaba el primer equipo, a veces incluso venía más gente a ver nuestros partidos que a la propia Real...

- ¿Cuál es, a su modo de ver, el mejor Sanse de la historia?

- El de la 62/63, con los Amas, Urresti, Arzak, Matute, Marterena... Prefiero no destacar a nadie porque todos aportaban. La Real estaba en Primera y el Sanse en Segunda luchando por puestos de ascenso. Se juntó un equipo que aunaba veteranía y frescura de la gente joven, y dimos recitales allí por donde íbamos. El primer equipo bajó. Nos quedamos a un peldaño de terminar en puestos de ascenso pero acabamos en Tercera. Recuerdo una remontada contra el Valladolid en casa. Jugábamos con diez, perdíamos 1-3 y acabamos empatando. La cara de satisfacción de la afición nunca se borrará de mi memoria.

- ¿Cómo ve el futuro del Sanse?

- Creo que será lo que la gente quiera que sea. De la Real me cuestiono en estos momentos si salen líderes de Zubieta. Y siempre nos falta gente rápida, la Real siempre tiene problemas de velocidad.

- ¿Echa de menos algo más en nuestro equipo?

- Sí. Mira, primera parte del partido contra el Ferrol. Díaz de Cerio es derribado dentro del área, se levanta, no se queja, y sigue jugando. Hay que tener picardía, en nuestra época Amas era un artista en estas lides.

- No me resisto a preguntarle por el inversor chino, ¿qué opina?

- Si viene alguien con recursos para ayudar, sea de fuera o de dentro, bienvenido. Es peligroso contar con un presupuesto de Primera en Segunda.

- ¿Qué le dice a los ex jugadores del Sanse de cara a las Bodas de Oro?

- Que se animen a venir a Zubieta. Espero que todos superen su timidez, y que llamen al 943 445132 para anunciar su presencia.
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