Entre 1991 y 2006, en la comunidad se tramitaron un total de 6.000 expedientes de accidentes ocasionados por conductores no asegurados. En estos casos, las indemnizaciones son abonadas por el Consorcio de Compensación de Seguros, entidad que obtiene sus fondos de un recargo incluido en la póliza de los conductores legales. Así, los automovilistas vascos cubrieron en este periodo daños por valor de 27 millones de euros, es decir, unos 1,8 millones al año. Para Mario Arnaldo, el culpable de este derroche «es la DGT».
Todas las compañías de seguros comunican puntualmente al Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA) sus altas y bajas.





